El absentismo laboral costó 2.467 millones de euros a Castilla y León en 2025
El absentismo laboral continúa siendo uno de los principales retos para el mercado de trabajo español y también para Castilla y León. Así lo refleja el XV Informe Adecco sobre Empresa Saludable y Gestión del Absentismo, que sitúa en 2.467 millones de euros el coste que las ausencias laborales tuvieron para la economía castellana y leonesa durante 2025. La cifra pone de manifiesto el importante impacto económico de un fenómeno que sigue creciendo y que, según las previsiones, mantendrá su tendencia al alza durante 2026.
El estudio, elaborado por The Adecco Group Institute, señala que Castilla y León registró una tasa media de absentismo del 7,6 por ciento, una décima más que el año anterior. Aunque este porcentaje sitúa a la comunidad como la octava con menor absentismo de España, el incremento confirma una tendencia sostenida que también afecta al conjunto del país.
Nivel nacional
A nivel nacional, el absentismo alcanzó en 2025 el 7,6 por ciento de las horas pactadas, el dato más elevado desde que existen registros. El coste económico ascendió hasta los 59.109 millones de euros, un 11,7 por ciento más que en 2024 y prácticamente el doble del registrado antes de la pandemia, en 2019. La incapacidad temporal representa cerca del 78 por ciento del absentismo total, con una tasa del 5,95 por ciento, también la más alta de la serie histórica.
El informe destaca que las comunidades autónomas con mayores tasas de absentismo fueron País Vasco, Canarias y Cantabria, todas ellas con un 9,6 por ciento. En el extremo contrario se situaron Baleares, con un 6,2 por ciento seguida por la Comunidad de Madrid (6,6 por ciento) y La Rioja (6,7 por ciento).
Términos económicos
En términos económicos, Cataluña encabezó el ranking de comunidades donde el absentismo tuvo mayor repercusión, con 11.557 millones de euros, seguida por la Comunidad de Madrid, con 10.290 millones, y Andalucía, con 7.410 millones. Castilla y León ocupa una posición intermedia con esos 2.467 millones de euros, mientras que La Rioja, Cantabria y Extremadura registraron los menores costes.
El avance correspondiente al primer trimestre de 2026 sitúa la tasa de absentismo en Castilla y León cerca del 7,7 por ciento, una décima por encima del dato de 2025, lo que confirma que el fenómeno se consolidó por encima de los niveles previos a la pandemia.
El director de The Adecco Group Institute, Carlos Arcas, considera que el absentismo responde a una combinación de factores estructurales y no únicamente al incremento de las bajas laborales. Entre ellos destaca “el envejecimiento de la población activa, el aumento de los problemas de salud mental, la mayor duración de los procesos de incapacidad temporal debido a la presión asistencial sobre el sistema sanitario y la insuficiente coordinación entre administraciones, mutuas y empresas”. Según el responsable del instituto, “reducir el absentismo exige una estrategia integral basada en la prevención, la mejora de la salud laboral y una mayor coordinación institucional”.
Absentismo por sectores
El análisis sectorial revela que la industria volvió a ser el ámbito con mayor tasa de absentismo, alcanzando el 8,18 por ciento, seguida por los servicios (7,62 por ciento) y la construcción (6,25 por ciento). Sin embargo, por volumen económico, el sector servicios concentra el mayor impacto, con más de 45.000 millones de euros, seguido por la industria y la construcción..
El informe también identifica las actividades económicas con mayor absentismo. Encabezan la clasificación las actividades postales y de correos, con una tasa del 13 por ciento, seguidas por los servicios de edificios y jardinería (12,5 por ciento) y las actividades de juego y apuestas (12,2 por ciento). En el lado opuesto aparecen las actividades relacionadas con el empleo, los servicios jurídicos y de contabilidad, la edición y la programación informática, todas ellas con índices significativamente inferiores.
Salud mental
Uno de los aspectos más destacados del estudio es el creciente peso de la salud mental en el absentismo laboral. Adecco señala que ya constituye la segunda causa de incapacidad temporal por número de episodios y la primera por duración media de las bajas. En apenas cinco años, las incapacidades temporales relacionadas con trastornos de salud mental han aumentado un 111 por ciento, convirtiéndose en uno de los principales desafíos para empresas y administraciones.
También advierte además de que las bajas por problemas psicológicos presentan una mayor probabilidad de cronificación y suelen prolongarse entre dos y cuatro veces más que las provocadas por dolencias físicas. También pone el foco en el fenómeno del burnout o síndrome de desgaste profesional, agravado en algunos casos por los procesos de transformación digital y la incorporación de nuevas tecnologías, cuando estas no van acompañadas de formación y una adecuada gestión del cambio.
Asimismo, destaca las novedades legislativas introducidas en 2025, como la reforma que elimina la extinción automática del contrato por incapacidad permanente y el convenio entre el INSS e INGESA para mejorar el seguimiento de los procesos de incapacidad temporal, medidas que buscan una gestión más eficaz de las bajas laborales en un contexto de máximos históricos de absentismo.