Alcampo instala etiquetas electrónicas en tres tiendas de la provincia de León
Alcampo extenderá durante 2026 las etiquetas electrónicas a 21 de sus establecimientos de Castilla y León, dentro de un proyecto de digitalización que alcanzará a 84 tiendas de la compañía en España. La iniciativa contará con una inversión nacional de 3,8 millones de euros y busca reducir el consumo de papel, mejorar la gestión de los precios y liberar tiempo de los trabajadores para otras tareas vinculadas a la atención al cliente.
La compañía prevé que la sustitución de las etiquetas tradicionales permita evitar cada año el uso de 476 kilómetros de tiras de papel de balizaje en las tiendas de la Comunidad. Según sus cálculos, esta distancia sería suficiente para atravesar Castilla y León de oeste a este, desde Ponferrada hasta Ágreda, en la provincia de Soria.
Burgos concentra buena parte de las nuevas instalaciones
La implantación se completará antes de que termine 2026 y alcanzará establecimientos de Burgos, León, Palencia, Salamanca, Soria y Valladolid, además de Aranda de Duero, Miranda de Ebro, Briviesca, Medina de Pomar y Arroyo de la Encomienda.
En la ciudad de Burgos las etiquetas electrónicas llegarán a cinco supermercados, situados en las calles Clunia, Andrés Martínez Zatorre, García Lorca, Juan de Padilla y Sarmiento. Aranda de Duero contará con el nuevo sistema en cuatro establecimientos ubicados en la calle Burgo de Osma, la avenida de San Francisco, 57, la calle Pizarro y la calle Miranda do Douro.
También se instalarán en la tienda de la calle República Argentina de Miranda de Ebro y en los establecimientos de Medina de Pomar y Briviesca.
Tres establecimientos en la provincia de León
En la provincia de León serán tres los supermercados incluidos en el proyecto. Se trata del establecimiento situado en la avenida del Castillo de Ponferrada y de los centros de Astorga y San Andrés del Rabanedo.
La relación de tiendas se completa con los establecimientos de la calle Alonso del Castillo, en Salamanca; Manuel Rivera, en Palencia; y plaza Bernardo Robles, en Soria. En Valladolid se incorporarán dos tiendas, las situadas en la calle Portillo de Balboa y la plaza San Juan, además del supermercado de Arroyo de la Encomienda.
Menos papel y más tiempo para los clientes
Las nuevas etiquetas estarán presentes tanto en las secciones de productos secos como en las de alimentación fresca y congelada. Para estas últimas se emplearán modelos preparados para soportar bajas temperaturas, mientras que también habrá formatos de mayor tamaño destinados a los mostradores tradicionales.
Alcampo calcula que la medida evitará la emisión de 2,17 toneladas de CO₂ equivalente en Castilla y León. Además, los equipos de las 21 tiendas dejarán de dedicar más de 11.205 horas anuales a las tareas relacionadas con el etiquetado convencional.
Eduardo Latorre, director de Conceptos Comerciales, Franquicias y Técnico de Alcampo, destaca que el cambio responde a una estrategia con varios objetivos. "La incorporación de etiquetas electrónicas supone dar un paso más en la transformación de nuestras tiendas y nos permite avanzar en tres ámbitos de máxima importancia para Alcampo: reducir el consumo de papel, hacer más eficientes los procesos en tienda y favorecer que nuestros equipos puedan dedicar más tiempo a lo que realmente importa: la atención a nuestros clientes".
Un proyecto que llegará a 84 supermercados
La actuación prevista en Castilla y León forma parte de un despliegue de mayor dimensión. Alcampo incorporará más de 560.000 etiquetas electrónicas en 84 supermercados españoles a lo largo de 2026. Además de Castilla y León, el proyecto se extenderá a establecimientos de Madrid, Málaga, La Rioja, Álava, Zaragoza, Huesca y Teruel.
En el conjunto de estos centros, la empresa estima que dejarán de utilizarse 1.843 kilómetros de tiras de papel cada año, mientras que la reducción de emisiones alcanzará las 8,4 toneladas de CO₂ equivalente. El cambio permitirá asimismo liberar más de 42.740 horas anuales de trabajo que hasta ahora se destinaban a las labores asociadas al etiquetado tradicional.
Más de 6.700 toneladas de papel reducidas desde 2017
La apuesta de Alcampo por reducir el consumo de papel se remonta a 2017, cuando puso en marcha un plan específico para racionalizar su utilización en tiendas, oficinas y plataformas logísticas.
Desde entonces, la compañía asegura haber reducido en más de 6.700 toneladas su consumo anual de papel, en buena medida mediante la apuesta por los folletos digitales. En términos de emisiones de CO₂ equivalente, la reducción acumulada alcanza el 51% en términos absolutos y el 58% cuando se calcula en relación con los metros cuadrados de superficie de venta.
El proyecto de etiquetas electrónicas se incorpora así a esta estrategia de digitalización y reducción del consumo de recursos, con la intención de combinar el ahorro de papel con una mayor eficiencia en la gestión diaria de los supermercados.