Disfrimur refuerza su apuesta por León con una inversión de 6,7 millones y proyecta una nueva planta de transporte ligada a los combustibles verdes

La compañía murciana, que ya dispone de una flota cercana a los 700 vehículos, eleva su facturación hasta los 68 millones y concentra parte de su estrategia de expansión en el desarrollo de soluciones de transporte asociadas a la descarbonización
Representantes de Disfrimur presentan uno de los vehículos eléctricos que emplean para el transporte.
Representantes de Disfrimur presentan uno de los vehículos eléctricos que emplean para el transporte.

Empleo e inversión en la provincia de León ligado a los nuevos sectores 'verdes'.

La expansión de la empresa Disfrimur hacia León se enmarca en una estrategia empresarial que va mucho más allá de la creación de una nueva base logística. La compañía murciana de transporte por carretera ha cerrado 2025 con 6,7 millones de euros destinados a inversiones y sitúa a la provincia leonesa entre los territorios en los que pretende reforzar su actividad, en buena medida por las posibilidades que ofrecen los nuevos combustibles y las tecnologías destinadas a reducir las emisiones del transporte pesado.

La inversión realizada durante el último ejercicio supone un incremento de más de dos millones de euros respecto a 2024, cuando la empresa destinó 4,5 millones a proyectos de crecimiento, modernización y mejora. La evolución refleja el esfuerzo de Disfrimur por adaptar su estructura a un escenario en el que el transporte por carretera afronta una progresiva sustitución de los combustibles convencionales.

León entra en el mapa de expansión de la compañía

Uno de los principales movimientos previstos por la empresa es la construcción de una nueva delegación en la provincia de León. Se trataría de la décima instalación de Disfrimur en España y permitiría a la compañía ganar presencia en el norte del país y ampliar su cobertura territorial.

La implantación leonesa adquiere especial relevancia por el desarrollo que está experimentando la provincia en torno a las energías renovables, el hidrógeno y la generación de nuevos productos energéticos. En este contexto, la llegada de Disfrimur está esencialmente ligada al desarrollo y utilización de combustibles verdes y a las oportunidades que pueda generar este nuevo ecosistema industrial.

La compañía ha orientado una parte de sus recursos a preparar su actividad para ese cambio tecnológico. En 2025 destinó 300.000 euros específicamente a investigación, desarrollo e innovación, dentro de una estrategia que contempla nuevas soluciones para el transporte mediante combustibles alternativos.

Una flota que comienza a abandonar los combustibles convencionales

La transformación también se refleja en la composición de la flota. Disfrimur dispone actualmente de cerca de 700 vehículos, de los que 11 son eléctricos y otros 31 utilizan gas natural.

El cambio todavía se encuentra en una fase inicial si se compara con el conjunto de la actividad. Durante 2025, los vehículos de la empresa recorrieron 40,7 millones de kilómetros utilizando diésel, frente a los 2,7 millones de kilómetros realizados mediante energías consideradas limpias.

Estos datos permiten observar la dimensión del reto que afronta el sector del transporte pesado, pero también el recorrido potencial para las nuevas tecnologías. La empresa ha ampliado sus puntos de recarga y el número de vehículos eléctricos, al tiempo que participa en proyectos europeos orientados a incorporar camiones propulsados mediante hidrógeno verde.

El objetivo es que las alternativas al diésel dejen de ser una actividad experimental y puedan incorporarse progresivamente a las operaciones ordinarias de transporte.

El hidrógeno verde gana peso en la estrategia

La referencia al hidrógeno verde resulta especialmente significativa en una provincia como León, donde diferentes proyectos energéticos e industriales pretenden aprovechar la disponibilidad de recursos renovables para generar nuevos productos con menor huella de carbono.

En el caso de Disfrimur, esta línea de trabajo se combina con la ampliación de infraestructuras de carga y con la electrificación progresiva de la flota. La empresa también está incorporando herramientas digitales destinadas a automatizar procesos y reducir tareas repetitivas, dentro de un proceso de modernización que afecta tanto a los vehículos como a la gestión de las operaciones.

La futura implantación en León, por tanto, se sitúa dentro de una transformación más amplia del modelo de negocio: disponer de infraestructura en una zona estratégica y, al mismo tiempo, acercarse a un territorio que aspira a convertirse en productor de nuevas formas de energía y combustibles de bajas emisiones.

848 trabajadores y 68 millones de facturación

La expansión se produce mientras Disfrimur mantiene una evolución positiva de su actividad económica. La compañía alcanzó en 2025 una facturación de 68 millones de euros, un 6% más que el ejercicio anterior.

El resultado operativo también experimentó una mejora. El Ebitda se situó en 5,3 millones de euros y el beneficio neto alcanzó los 600.000 euros, frente a los algo más de 500.000 euros obtenidos un año antes.

La empresa cuenta además con una plantilla de 848 trabajadores, dimensión que sitúa su crecimiento inversor en un contexto de consolidación de la actividad y de ampliación de capacidades.

Una inversión que mira al transporte del futuro

La apuesta por León se enmarca dentro del proceso de transformación que está viviendo el transporte pesado. La electrificación, el gas natural y, especialmente, el desarrollo del hidrógeno verde y otros combustibles alternativos están modificando las necesidades de las empresas logísticas.

Para Disfrimur, los 6,7 millones de euros invertidos en 2025 constituyen la base de una estrategia que combina crecimiento territorial, renovación tecnológica e investigación. La nueva delegación proyectada en León añade un componente geográfico a ese proceso y abre la puerta a una mayor integración de la compañía en el desarrollo de los combustibles verdes que se están impulsando en la provincia.

La dimensión de esta apuesta resulta especialmente relevante por el momento en el que se produce: mientras la empresa amplía su presencia territorial, también prepara su flota y sus infraestructuras para un escenario en el que el transporte deberá reducir de forma progresiva su dependencia del diésel.