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León prevé una cosecha de cereal un 42% menor que la anterior

La campaña cerrará con 4,90 millones de toneladas por la caída de superficie y rendimientos, según Agricultura
El consejero Joaquín Antonio Pino, antes de la presentación de resultados.
El consejero Joaquín Antonio Pino, antes de la presentación de resultados.

La campaña de cereal de invierno en Castilla y León afronta un año complicado con una previsión de producción de 4,90 millones de toneladas, lo que supone un descenso del 42 % respecto a la cosecha anterior y una reducción del 20 % frente a la media de los últimos cinco y diez años.

Los datos fueron avanzados por el consejero de Agricultura, Ganadería, Medio Rural y Política Ambiental, Joaquín Antonio Pino, durante la celebración del Consejo Agrario de Castilla y León en el municipio segoviano de Tabladillo, donde se analizó la evolución de una campaña marcada por las dificultades climáticas y económicas.

Menos superficie y peores rendimientos

La reducción de la producción responde tanto a la menor superficie sembrada como al descenso de los rendimientos obtenidos en las parcelas. La superficie destinada a cereal de invierno para grano se sitúa en 1,57 millones de hectáreas, un 13 % menos que en la campaña anterior y un 10 % por debajo de la media de los últimos cinco años.

La Junta explica que las lluvias registradas durante el periodo de siembra dificultaron los trabajos agrícolas y provocaron que numerosos agricultores optaran por otros cultivos, principalmente girasol, leguminosas o barbecho.

A esta situación se suma la evolución de los mercados. La administración autonómica señala que "la baja cotización del cereal y el incremento de los costes de producción han favorecido la elección de otros cultivos con menores necesidades de insumos".

Burgos lidera la producción autonómica

Por provincias, Burgos será la principal productora de cereal de invierno, con una previsión de 1,25 millones de toneladas, seguida de Valladolid, con 922.000 toneladas, y Palencia, con 758.000 toneladas. Estas tres provincias concentran más del 60 % de la producción total de Castilla y León.

Los mayores descensos respecto a la campaña pasada se registran en Soria, Segovia, Ávila y Valladolid, con reducciones próximas al 50 %. En el caso de Soria y Ávila, la Junta atribuye la caída a un peor desarrollo del cultivo, mientras que en Valladolid influye también la excepcional cosecha registrada el año anterior.

Zamora presenta una evolución más contenida, con una bajada del 38 % y una producción estimada de 434.000 toneladas, apenas un 8 % por debajo de la media de los últimos cinco años.

León reduce un 26% la superficie sembrada

La provincia de León también refleja el impacto de la campaña, especialmente en la superficie dedicada al cereal de invierno. Según los datos facilitados por Agricultura, la superficie sembrada ha descendido aproximadamente un 26 % respecto al año anterior y un 20 % frente a la media de los últimos cinco ejercicios.

La mayor presencia de superficie de regadío permite, no obstante, que León se sitúe entre las provincias con menor afección en cuanto a rendimientos, junto con Zamora.

En el conjunto de la Comunidad, el trigo continúa siendo el cereal con mayor extensión cultivada, con 757.000 hectáreas, seguido de la cebada, con 662.000 hectáreas. También se mantienen superficies destinadas a avena, centeno y triticale.

Un tercio menos de rendimiento

Los rendimientos medios previstos se sitúan en 3.100 kilos por hectárea, frente a los 4.629 kilos por hectárea alcanzados en la campaña anterior. Esta cifra supone una caída de un tercio respecto a los resultados excepcionales del pasado ejercicio y un descenso del 12 % en comparación con la media de los últimos cinco años.

Las mayores pérdidas de rendimiento se esperan en Ávila, Segovia, Valladolid y Soria, con descensos cercanos al 40 %. Por cultivos, el trigo alcanzará previsiblemente los 3.300 kilos por hectárea y la cebada unos 3.000 kilos, con descensos del 31 % y del 38 %, respectivamente, respecto a la campaña anterior.

La Consejería de Agricultura advierte de que el escenario productivo se complica por la combinación de menor cosecha, aumento de costes y bajos precios del cereal, factores que condicionan la rentabilidad de las explotaciones agrícolas de Castilla y León.