La Somoza berciana exige "medias urgentes" ante el "abandono" tras los incendios

Vecinos de la comarca leonesa lanzan una petición en Change.org para reclamar prevención de incendios, limpieza de montes y protección para los pueblos

La consejera de Agricultura, Ganadería y Desarrollo Rural, María González Corral, visita una ganadería de ovino afectada por los incendios en Chana de Somoza, en el municipio de Lucillo (León)
Un ganadero de Chana de Somoza, muestra el estado en el que quedó su nave tras los incendios en el municipio de Lucillo.

Vecinos de La Somoza Berciana pusieron en marcha hace diez días una petición ciudadana a través de la plataforma Change.org para reclamar a las administraciones medidas urgentes de prevención, limpieza y gestión de los montes, protección para los pueblos y ayudas para quienes han sufrido las consecuencias de los incendios, en una comarca que, aseguran, “se siente completamente abandonada”.

La reclamación vecinal llega después de dos campañas consecutivas de incendios especialmente graves, después de que el pasado verano, tanto el Bierzo como la Cabrera estuvieran en el epicentro de una de las peores temporadas de incendios de Castilla y León, en la que, en el conjunto de la Comunidad ardieron 138.538 hectáreas, mientras que la provincia de León superó las 87.000 hectáreas calcinadas.

El trágico verano del año pasado

Sin embargo, este verano los incendios volvieron a golpear con fuerza la comarca, con 18 incendios que afectaron a unas 1.600 hectáreas en el Bierzo a finales del mes de junio, Posteriormente, nuevos fuegos volvieron a poner en riesgo a pueblos y espacios naturales, como el incendio de Veguellina, que superó las 1.300 hectáreas y obligó a evacuar a vecinos de varias localidades. La emergencia afectó también a servicios esenciales y comunicaciones en distintos puntos de la Somoza Berciana, “poniendo de manifiesto la especial vulnerabilidad de unos pueblos marcados por la despoblación, las dificultades de acceso y las deficiencias de cobertura móvil”.

Para los promotores de la petición, la tragedia vivida esta fin de semana en Manzanedo de Valdueza, donde una riada causó la muerte de dos mujeres, “demuestra que la recuperación de una zona incendiada no puede darse por terminada cuando se retiran los medios de extinción”, ya que “las zonas quemadas pierden buena parte de la vegetación que protege el suelo y quedan expuestas a procesos de erosión y arrastre”.

"Tiene que ser ahora"

Por ello, los vecinos reclamaron que las actuaciones posteriores a los incendios se realicen con rapidez y que se evalúen los riesgos que pueden afectar a las poblaciones. “Lo que ha sucedido debe marcar un punto de inflexión. No podemos esperar a que pase otra desgracia aún mayor para tomar medidas. Tiene que ser ahora”, señalaron los impulsores de la iniciativa, convencidos de que “las zonas quemadas necesitan actuaciones, los pueblos necesitan protección y las personas afectadas necesitan que las ayudas lleguen de verdad”.

La petición reclama así una política de prevención durante todo el año, “y no únicamente cuando comienza la temporada de mayor riesgo”, así como que las ayudas anunciadas tras los incendios de 2025 lleguen de manera efectiva a quienes sufrieron sus consecuencias, además de “conocer qué actuaciones se han ejecutado, qué ayudas han llegado efectivamente a sus destinatarios y qué queda todavía pendiente”.

“No queremos que las administraciones aparezcan únicamente después de una catástrofe para anunciar ayudas. Queremos que las ayudas lleguen a quienes las necesitan y, sobre todo, que se invierta antes en prevención para evitar que esas ayudas sean necesarias”, explicaron.

Más de 2.000 firmas

Concretamente, la petición registrada en Change.org, que ha recabado ya más de 2.000 firmas, solicita limpieza y gestión de los montes durante todo el año, mantenimiento de caminos, pistas forestales y cortafuegos, refuerzo de los medios de prevención y extinción, actuaciones urgentes en las zonas quemadas para reducir el riesgo de erosión, desprendimientos y arrastres, protección específica para los pueblos situados en zonas de riesgo, ayudas ágiles y suficientes para familias, agricultores, ganaderos, autónomos, empresas y municipios afectados, recuperación ambiental y seguimiento de las zonas afectadas y mayor coordinación entre las administraciones responsables de la gestión del territorio y las emergencias.