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Trabajar para salir del olvido

La Asociación Leonesa del Camino Olvidado cumple una década y ya recibe cada año a un gran número de peregrinos que recorre esta ruta alternativa a Santiago

Se le conoce como Camino Viejo o de la Montaña. También como Camino Olvidado, porque el auge del Francés a Santiago de Compostela dejó, literalmente, “olvidada” esta ruta de peregrinación a la ciudad compostelana que es, incluso, más antigua que la que hoy en día es la principal.

Se trata de una vía primitiva que se inicia en Bilbao y que se une, ya en la provincia de León, con el Camino Francés, pasando por las Encartaciones de Vizcaya, Las Merindades de Burgos, Cantabria y la montaña palentina. A partir de ahí se introduce en la provincia de León, pasando por Puente Almuhey, las espectaculares montañas de Riaño, La Robla, Pola de Gordón, las Omañas, La Magdalena y, ya en el Bierzo, Igüeña, Noceda, Labaniego, Congosto, Cubillos, Cabañas Raras, Magaz de Abajo y Cacabelos, donde se une al Camino Francés.

“Este camino es anterior al Francés. Hasta el siglo XI los musulmanes estaban en la Península Ibérica y llegaron hasta casi la Cordillera Cantábrica. Por eso los peregrinos iban por esas rutas para evitar las huestes de Almanzor. También iban por la costa”, explica la presidenta de la Asociación Leonesa del Camino Olvidado, Charo Gómez.

Posteriormente el Camino Francés cogió cada vez más relevancia, se fue desarrollando porque en el siglo XII, con la escritura del Códice Calixtino, se fueron definiendo las ciudades por donde pasaba este camino Jacobeo, y se le empezó a dotar de servicios para los peregrinos, dejando a un lado otras rutas primitivas, como la del Camino Olvidado.

“Los sitios por donde pasa el Camino Francés se fueron convirtiendo en grandes ciudades, como Logroño, Burgos o León”, explica.

El Camino Olvidado

Con el objetivo de volver a dar protagonismo a este camino de montaña, varios colectivos se reunieron en el año 2015 para unirse y promocionar la ruta.

“Aquí, en el Bierzo, nos reunieron grupos de acción local, en concreto Cuatro Valles, con Asodebi y el de la Montaña de Riaño, para proponernos esa idea que ellos ya habían iniciado. Pero los grupos de acción local tienen un trabajo muy limitado y por eso querían que se uniesen los ayuntamientos”, dice Gómez.

Fue así como en 2016 nació la Asociación Leonesa del Camino Olvidado, formada por 22 ayuntamientos y que desde 2023 preside Gómez, quien también es concejala en el Ayuntamiento de Cubillos del Sil, por donde pasa esta ruta. 

“Hay algún dato de los siglos XVI, XVII, XVIII y XIX que sitúa el paso de peregrinos por Cubillos. En concreto encontré un documento de 1870 de la iglesia en el que se hablaba del fallecimiento de un peregrino francés en este municipio, un caminante que estaba haciendo esa otra ruta, aunque no aparecía el nombre de la misma”, explica. “Gracias a eso conseguimos darle rigor histórico y se empezó a promover”, añade.

De estudiar el trazado a abrir albergues

Con la fundación de la asociación los 22 ayuntamientos leoneses, de los 25 por donde pasa el Camino Olvidado, comenzaron a trabajar de forma intensa para volver a poner en valor la ruta. Lo primero que se hizo fue estudiar por dónde pasaba y adaptarla a las condiciones actuales, gracias a la ayuda de un peregrino, José Antonio Cuñarro, que “la pateó” y estudió la historia para que el camino recorra los principales lugares por donde circulaba en el pasado. “Él propuso este trazado y lo consensuamos”, dice Gómez. Después llegó el momento de buscar el nombre, y Camino Olvidado fue el elegido. 

“En este tiempo hemos conseguido ayudas, sobre todo para abrir albergues. Hoy ya hay un albergue en cada final de etapa”, comenta con orgullo.

“Eso es algo que aún no pasa en otras provincias y se nota mucho a la hora de atraer peregrinos”, señala la presidenta, quien reconoce que es difícil tener que “tirar de hoteles” porque muchos peregrinos no pueden asumir ese gasto. “Pueden dejarse 100 euros diarios y hay muchos que en 15 días han agotado su presupuesto”, añade.

Afortunadamente la provincia de León, donde más albergues hay, aglutina la mayoría de los kilómetros del Camino Olvidado, 450 de 637 que tiene en total. Y de ellos, la mayoría son en el Bierzo.

La promoción también fue “vital”, con la elaboración de una página web, presencia en diferentes ferias turísticas y, sobre todo, darlo a conocer entre los propios vecinos para que ellos puedan guiar a los peregrinos, si es necesario.

Con todo ello se ha conseguido que el número de peregrinos en esta década haya ido creciendo. “Yo recuerdo cuando empezamos que dije: cuando pase un peregrino al día, me retiro. Ahora pasan más de uno”, afirma. “Los albergues se están llenando, aunque son pequeños, de seis u ocho plazas. Parece que es muy poco, pero el incremento es del 400%”, cifra la presidenta.

Y los servicios también van creciendo. En la zona de La Magdalena, por ejemplo, hay un taxista que ha comenzado a transportar mochilas. Porque esa es otra de las ventajas de esta ruta: pone en el mapa a los pueblos y les da vida gracias a nuevos servicios vinculados al camino, como casas rurales. “Hay una panadería que ahora, además de pan, tiene cosas específicas para los peregrinos, pequeñas cosas de farmacia, por ejemplo, porque hay muchos pueblos que no tienen farmacia”.

Gómez cree que también es un buen momento para impulsar la apertura de casas rurales, con habitaciones individuales para albergar a estos caminantes.

El futuro

Los objetivos de la asociación pasan por seguir creciendo en servicios y en caminantes, añadiendo atractivos. Y ahí habrá un hito muy importante: el puente tibetano que se construirá sobre la cola del pantano de Bárcena y que unirá Congosto y Cubillos, por donde podrán pasar los peregrinos siguiendo un itinerario más similar al original.

“La ruta original cruzaba un puente que hoy está bajo las aguas, lo que les obliga a rodear el pantano. Con ese puente tibetano podrán cruzar por un lugar, no exacto, pero más similar al auténtico. Eso sí, las bicis tendrán que seguir bordeando el pantano”, afirma Gómez.

La presidenta también cree que otro revulsivo será el Ponfeblino, otro recurso turístico “que nos tenemos que creer y potenciar”.

Por su parte Cubillos del Sil también forma parte del proyecto de la Senda del Sil, que circula desde el nacimiento del río hasta su desembocadura. “Una ruta única para hacer por etapas, es accesible y es un complemento perfecto”, resalta.

Encuentro en el País Vasco

La Asociación Leonesa del Camino Olvidado participa este fin de semana en un encuentro en Vizcaya, donde se celebra la Feria Agroalimentaria Enkarterri Fest, donde acuden como territorio invitado dentro de los sabores del Camino Olvidado.

“Nos han encargado llevar a productores del Bierzo, bodegueros, embutidos, miel….Una promoción importante porque, además, de Vizcaya vienen muchos visitantes al Bierzo”, concluye.