Viva Suecia convierte el Auditorio de Ponferrada en una gran fiesta musical
Ponferrada volvió a rendirse ante Viva Suecia. La formación murciana hizo del Auditorio Municipal el escenario de una noche de máxima intensidad, con un repertorio cargado de energía y un montaje que convirtió uno de los grandes conciertos de las fiestas de La Encina en una celebración colectiva.
La actuación llegó después de una jornada complicada por el fuerte viento, que había obligado a retrasar el inicio del concierto y a suspender distintas actividades de las fiestas. Finalmente, las condiciones meteorológicas permitieron que la música tomara el protagonismo y que el recinto se llenara para recibir a una banda que ya mantiene una relación especial con la ciudad.
Una banda con sello propio
Rafa Val lideró el espectáculo al frente de una formación que volvió a demostrar por qué Viva Suecia se ha consolidado entre los grandes nombres del indie rock español. La voz del cantante se apoyó en una base instrumental de gran intensidad, acompañada sobre el escenario por Natalia Duma, Nyeleti Tomás y Hooine.
El resultado fue una sucesión de momentos de enorme potencia sonora en un recinto abarrotado, con un público que respondió desde los primeros compases y mantuvo la conexión con la banda durante toda la actuación.
Viva Suecia ha convertido sus visitas a Ponferrada en una constante dentro de su trayectoria. El grupo murciano suma ya numerosas actuaciones en la ciudad y el vínculo con el Bierzo parece consolidarse cada vez más.
Un concierto que también miró a la verbena
El repertorio permitió recorrer distintas etapas de la trayectoria de la formación, pero la banda también introdujo elementos alejados de su habitual universo musical. En uno de los momentos más singulares de la noche, el concierto se transformó por unos instantes en una especie de verbena colectiva.
El público participó en una particular sucesión musical que incluyó Corazón espinado, de Maná, y Let's Get Loud, de Jennifer López, dos referencias que llevaron el espectáculo hacia un terreno festivo y desenfadado.
La respuesta del Auditorio confirmó el grado de complicidad existente entre los músicos y sus seguidores bercianos, capaces de convertir el recinto en una gran pista de baile.
La conexión con el Bierzo
La relación entre Viva Suecia y Ponferrada volvió a quedar patente durante la recta final de la actuación. La banda murciana dejó abierta la puerta a nuevas visitas a una ciudad que ya considera una parada habitual dentro de sus giras.
El cierre llegó con Mala Prensa, antes de que el público recibiera con entusiasmo la despedida y el reconocimiento explícito hacia el Bierzo. La actuación volvió a poner de manifiesto la capacidad del grupo para generar una respuesta especialmente intensa entre sus seguidores de la comarca.
La apuesta de las fiestas de La Encina por un nombre de referencia del indie nacional se saldó así con un Auditorio Municipal lleno y una noche en la que el viento que había condicionado la jornada terminó dejando paso al sonido de una de las bandas más reconocibles de la escena alternativa española.
Paula Mattehus abre la noche
Antes de la actuación de Viva Suecia, Paula Mattehus fue la encargada de poner en marcha la programación musical. La artista invitada llegó al escenario con una marcada personalidad y una propuesta basada en mensajes directos y una actitud reivindicativa.
Su intervención sirvió como anticipo de una noche que tendría su principal reclamo en la actuación de la formación murciana, pero que comenzó ya con intensidad desde los primeros minutos.
Ponferrada cerró así una jornada complicada por las condiciones meteorológicas con uno de los conciertos más destacados de sus fiestas, mientras Viva Suecia volvió a confirmar que su relación con la ciudad y con el público berciano continúa creciendo.