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Adiós a 'Boni', silencioso arquitecto de la prensa leonesa

Bonifacio Isidro Arias Villa deja una huella imborrable en la prensa local por su talento profesional, su humanidad y su inagotable sentido del humor
Boni_Cronica
La prensa leonesa despide a uno de esos nombres que no siempre figuran en la mancheta, pero sin los cuales nada habría sido posible. Bonifacio Isidro Arias Villa, conocido por todos como ‘Boni’.

La prensa leonesa despide a uno de esos nombres que no siempre figuran en la mancheta, pero sin los cuales nada habría sido posible. Bonifacio Isidro Arias Villa, conocido por todos como ‘Boni’, fue mucho más que un trabajador de los periódicos: fue un pilar discreto, un compañero imprescindible y un enamorado confeso del oficio. Amaba la prensa como amaba la vida, con pasión, con entrega y con una sonrisa siempre dispuesta.

El amor por el papel y la tinta

Aunque desarrolló también su labor profesional en la Biblioteca Municipal —un trabajo que le gustaba y que desempeñó con dedicación—, Boni llevaba la prensa en el corazón. 

El olor a tinta del papel recién impreso, el ritmo frenético del cierre en la publicidad, el ordenado caos de una redacción eran para él algo más que rutina: eran su hogar. 

Para quienes han formado parte de la historia local de la prensa de papel, su nombre está ligado al esfuerzo constante, al trabajo diario y al compromiso sin estridencias.

La aventura de La Crónica de León

Boni fue parte esencial de aquella aventura editorial que fue La Crónica de León. En un proyecto que muchos calificaron de locura, él supo hacer equipo como pocos. Sumaba en todos los frentes, siempre dispuesto a echar una mano donde hiciera falta, pero fue en el ámbito de la publicidad donde brilló de manera especial: allí era, sencillamente, un fenómeno. 

Contribuyó decisivamente a convertir aquel aparente desorden en una fórmula de éxito sostenida en el trabajo colectivo.

Un compañero irrepetible

Siempre con una sonrisa —y casi siempre con un cigarro—, Boni tenía el don de levantar el ánimo incluso en los días más complicados. Nunca dijo que fuera profesor, pero lo fue para muchos: enseñó con el ejemplo, con la generosidad y con una manera de estar en la redacción que dejaba huella. 

Ante un buen momento, regalaba una sonrisa; ante uno malo, dos. Su humor fue una constante, incluso en los últimos tiempos, cuando el cáncer le obligó a enfrentarse a duros tratamientos sin perder la entereza ni la ironía.

Sala 1 de Serfunle 

En la prensa fue un peón imprescindible; en la vida, un gran tipo. Su recuerdo permanece vivo entre los veteranos del periodismo leonés y entre todos aquellos que tuvieron la fortuna de conocerle y compartir horas de trabajo y de conversación. Deja un profundo vacío y un hondo dolor; deja mucha memoria y recuerdos. No es poco.

La capilla ardiente de 'Boni' se encuentra instalada en la Sala 1 del tanatorio de Serfunle (Eras de Renueva). Las exequias y misa funeral se celebrarán este viernes día 2, a las 13:00 horas, en la iglesia parroquial de El Salvador.