La losa y la baldosa de Padre Isla se funde en 30 meses: obra de urgencia para levantar de nuevo la calle
La avenida Padre Isla, una de las principales arterias del norte de León, volverá a ser levantada casi por completo tras confirmarse el grave deterioro del pavimento instalado hace apenas dos años y medio. Grietas, hundimientos y baldosas sueltas se repiten a lo largo de la solana peatonal, dificultando el tránsito y generando molestias tanto a peatones como a vehículos autorizados.
La imagen recuerda a episodios ya vividos en este mismo trazado, que fue inaugurado en septiembre de 2023 tras una ambiciosa actuación de calmado de tráfico. Apenas dos meses después, en noviembre de ese mismo año, fue necesaria una primera intervención de urgencia para reparar un firme que comenzó a romperse de manera prematura.
Tres reparaciones en menos de dos años
Desde entonces, la historia se ha repetido. A la primera actuación correctiva le siguió una segunda en junio de 2024, cuando el Ayuntamiento tuvo que levantar de nuevo varias zonas completamente dañadas. Aquella reparación, finalizada en julio de 2024, supuso un coste adicional cercano a los 65.000 euros y elevó la inversión total de la calle por encima de los 1,2 millones de euros.
Ahora, poco más de un año después, el pavimento vuelve a fallar. Los primeros desperfectos comenzaron a detectarse a finales del verano, pero durante el otoño los daños se han agravado hasta convertirse en baches de tamaño considerable, lo que ha llevado al Consistorio a plantear una solución más profunda.
Nueva inversión municipal: medio millón de euros
El Ayuntamiento de León aprobará este viernes en Junta de Gobierno Local un nuevo proyecto de ejecución para mejorar la movilidad peatonal en distintos puntos de la ciudad, con una inversión global de 500.000 euros. La actuación más relevante se desarrollará precisamente en la avenida Padre Isla, entre las calles Dama de Arintero y Obispo Vilaplana.
En este tramo se sustituirá el actual pavimento de baldosa de la calzada, muy deteriorado, por una mezcla bituminosa coloreada e impresa, con un acabado similar al actual pero más resistente. La intervención incluirá además la reposición de las marcas viales que delimitan el carril bici, en una zona de prioridad peatonal donde la accesibilidad se ha visto seriamente afectada.
Una obra marcada por la polémica vecinal
Desde su origen, la remodelación de Padre Isla ha estado rodeada de críticas vecinales. Los residentes ya advirtieron de posibles problemas de durabilidad y cuestionaron que el proyecto ejecutado no coincidiera plenamente con el aprobado inicialmente. También se puso en duda la adecuación del pavimento al tráfico permitido, pese a la limitación de velocidad a 10 kilómetros por hora.
La obra original, financiada en gran parte con fondos europeos Next Generation, contó con un presupuesto inicial de 1.181.967,32 euros y fue ejecutada por la empresa Arcor SL. Las sucesivas reparaciones han reavivado el malestar ciudadano, que vuelve a poner el foco tanto en el diseño como en la ejecución de la intervención.
Cuatro actuaciones para una ciudad más accesible
La inversión aprobada por el Ayuntamiento no se limita a Padre Isla. El proyecto incluye otras tres actuaciones clave para mejorar la movilidad peatonal y la seguridad vial en distintos puntos de la capital. En la avenida Gutiérrez Mellado se construirá un nuevo paso de peatones elevado entre Reyes Leoneses y Peregrinos, en un entorno con presencia de centros educativos y problemas de velocidad excesiva.
En la calle La Serna se reorganizará el entorno del centro de diálisis, ampliando las plazas de aparcamiento para ambulancias y nivelando la acera con la zona de estacionamiento, mientras que en el entorno de la calle San Agustín y la Gran Vía de San Marcos se ejecutarán nuevos pasos de peatones y se reordenará el tráfico para mejorar la seguridad, especialmente en las inmediaciones de un colegio.
Con este paquete de actuaciones, el Consistorio busca corregir deficiencias detectadas y avanzar en un modelo urbano que priorice la accesibilidad, la seguridad y la movilidad peatonal, aunque el caso de Padre Isla vuelve a evidenciar las dificultades para lograr soluciones duraderas en algunas de las grandes reformas urbanas recientes.