Más de 80.000 leoneses caen bajo el umbral de la pobreza tras pagar los gastos de la vivienda
El IX Informe Foessa sobre Exclusión y Desarrollo Social en Castilla y León reveló que la vivienda se ha convertido en la provincia de León en “un factor de expulsión de la estabilidad cotidiana que el empleo ya no logra compensar”, con más de 80.000 personas caen en situación de pobreza una vez pagados los gastos de la vivienda, mientras que el precio de compra aumentó un 31 por ciento entre 2018 y 2024, “desconectado de la evolución salarial”.
El empleo ya no garantiza la integración
Junto a la vivienda, el empleo es el segundo “gran motor de la exclusión” y, aunque se han producido avances en la provincia de León, “son todavía insuficientes para garantizar una integración sólida”.
Así, 22.000 personas viven en León en hogares donde el sustentador principal sufre inestabilidad laboral grave, con empleos precarios o discontinuos, lo que demuestra que “el empleo reduce el riesgo, pero ya no evita la exclusión”, ya que el 14 por ciento de los sustentadores principales que están trabajando sufren situaciones de exclusión.
Dificultades de acceso a la salud
Además, 50.000 personas en la provincia leonesa se han visto obligadas a renunciar a seguir tratamientos médicos, comprar medicamentos, prótesis o seguir una dieta por motivos económicos, lo que evidencia “cómo las dificultades de acceso a bienes básicos de salud se han convertido en una de las problemáticas más frecuentes de exclusión en el territorio”.
El informe destaca que estas carencias no solo comprometen el bienestar físico y mental, sino que “profundizan la vulnerabilidad social de los hogares afectados”, al limitar su capacidad para mantener tratamientos continuados, acceder a productos sanitarios esenciales o gestionar adecuadamente enfermedades crónicas. Con ello, la salud se consolida como una dimensión “crítica” en la que la pobreza material tiene un impacto “directo y acumulativo”.
Presentación del informe
Cáritas Diocesana de León y la Fundación Foessa presentaron este miércoles los resultados del IX Informe Foessa sobre Exclusión y Desarrollo Social en Castilla y León, un análisis que revela el acceso cada vez más difícil a la vivienda y el empeoramiento de las condiciones de salud de los hogares con menos recursos.
El Informe Foessa sobre Exclusión y Desarrollo Social en Castilla y León muestra un proceso “profundo y persistente” de fragmentación social, ya que, tras más de dos décadas de crisis encadenadas, “las brechas sociales no solo no se han cerrado, sino que en muchos casos se han consolidado, ampliando y cronificando la exclusión” y creando “dinámicas estructurales que hacen que, incluso en contextos de crecimiento económico, una parte importante de la población quede al margen de los beneficios del desarrollo”.