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Adiós a Mario García, el alma del Coto Escolar de León

El pedagogo impulsó en 1983 un proyecto pionero de educación ambiental que marcó a generaciones
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Placa de homenaje a Mario García en el Coto Escolar de León.

La ciudad de León despide a Mario García Blanco, fundador del Coto Escolar San Francisco de Asís y director del centro durante más de dos décadas. Su fallecimiento deja un profundo vacío en el ámbito educativo y social de la capital leonesa, donde su legado ha influido en miles de escolares.

Quienes pasaron por el Coto recuerdan su proyecto como un “libro escrito en la tierra”, una expresión que resume la filosofía de un espacio concebido para enseñar a cuidar la naturaleza a través de la experiencia directa.

Un proyecto pionero desde 1983

La historia del Coto Escolar se remonta a 1983, cuando García, entonces director del colegio público Guzmán el Bueno, comenzó a diseñar una iniciativa educativa centrada en el medio ambiente. Su propuesta fue presentada al entonces alcalde, Juan Morano Masa, quien respaldó su puesta en marcha.

El proyecto evolucionó desde una idea inicial de huertos escolares hacia un espacio común que permitiera a los niños aprender en contacto directo con la naturaleza. Entre 1984 y 1985, García solicitó una excedencia y, sin percibir salario, se dedicó a levantar las primeras instalaciones en una finca de cuatro hectáreas.

Los inicios de un referente educativo

Acompañado únicamente por un operario y maquinaria básica, comenzó a dar forma al recinto desde primeras horas del día. Posteriormente, el entonces director provincial de Educación, conocido como Vaquero, formalizó su nombramiento como responsable del Coto Escolar.

Desde sus primeros pasos, el espacio se convirtió en un referente educativo en la provincia, combinando aprendizaje práctico, valores ambientales y convivencia.

Más de 20 años al frente

Durante más de dos décadas, García dirigió el Coto Escolar, consolidándolo como un recurso pedagógico clave en León. Generaciones de niños pasaron por sus instalaciones, participando en actividades vinculadas al cultivo, el cuidado de animales y el respeto por el entorno natural.

Entre los recuerdos más evocadores de aquella etapa figura la tradición del pan con miel, que ofrecía a quienes colaboraban en los trabajos iniciales, un gesto que simbolizaba el espíritu comunitario del proyecto.

Un legado que perdura

El impacto de su trabajo trasciende el ámbito educativo. El Coto Escolar continúa siendo un espacio vivo, utilizado por centros escolares y familias, manteniendo la esencia con la que fue concebido.

La despedida a Mario García se celebrará este 31 de marzo a las 16:30 horas en la iglesia de San Juan y San Pedro de Renueva. Posteriormente, será inhumado en la intimidad familiar.