Las heridas abiertas de la UPL
La Unión del Pueblo Leonés mantuvo este 15M los tres procuradores que ya tenía destacados en las Cortes autonómicas, pero se quedó muy lejos de alcanzar el objetivo que se había planteado de lograr un grupo parlamentario propio, como reconoció la secretaria general y candidata, Alicia Gallego en la agridulce noche electoral vivida en el Hotel Infantas de León. Allí, reunida con la cúpula del partido en la sala Doña Urraca, la alcaldesa de Santa María del Páramo, única mujer en los carteles electorales, vio como el suflé que la propia formación alimentó durante la campaña se iba poco a poco cayendo a medida que avanzaba el escrutinio.
La formación leonesista prácticamente ha repetido los votos cosechados en 2022: 53.805 este domingo (el 4,35% del total autonómico) frente a los 52.098 (4,28%) de hace cuatro años. Unos guarismos que, vistos desde la distancia, permiten hablar de la "consolidación" de los leonesistas como cuarta fuerza política en la Comunidad, un hecho nada desdeñable considerando que tan solo se presentan en las provincias de la Región Leonesa y que su gran caladero de votos se circunscribe prácticamente en su totalidad a la mitad de la provincia de León.
Las heridas de la UPL
Pero lo cierto es que UPL esperaba más este 15M y mucho tendrá que analizar el partido sobre qué ha pasado para que los votos no acompañaran la "euforia" que ellos señalaron que se vivía en las calles. Entre los factores que tendrán que entrar sí o sí en el análisis postelectoral hay dos evidentes, las dos grandes heridas por las que sangra la formación: por un lado, su escasa penetración tanto en El Bierzo y Laciana como en las provincias de Zamora y Salamanca; por el otro, San Andrés del Rabanedo, el tercer municipio de León, la administración más grande en manos de la UPL y donde los ciudadanos han pasado factura por la paupérrima gestión.
Las cifras son claro reflejo de todo ello. En San Andrés, por ejemplo, la UPL ha quedado como segunda fuerza con un batacazo del 7,8% y un millar de votos menos que en 2022. En Ponferrada, capital del Bierzo, el leonesismo es prácticamente residual: quinta fuerza política sin llegar siquiera al 4% de los sufragios; en Villablino, capital de Laciana, cuarta fuerza política perdiendo un 1,6% de los votos con respecto a las anteriores elecciones. "El Bierzo es socialista", reconoció anoche Luis Mariano Santos, número dos de la candidatura.
En Zamora y Salamanca, las provincias que completan el mapa de la Región Leonesa que la UPL aspira a hacer autonomía propia, tampoco termina de entrar la formación leonesista. En la provincia zamorana se quedó en el 2,8% del total (2.474 votos) y en la charra se limitó al 1,54% (2.622 votos). Cuesta entender el encaje de ambas provincias en las aspiraciones de la UPL visto el nivel de apoyo.
De Riaño a La Bañeza, pasando por Santa María del Páramo
Tampoco han ido bien las cosas en tradicionales 'fortines' de los leonesista. En la capital leonesa, donde hace cuatro años UPL fue primera fuerza política, se ha visto superado por el PP pese a cosechar 17.669 papeletas (27,5%). En Riaño, por ejemplo, la UPL ha perdido más de un 9% de los apoyos. Aunque, eso sí, en Villaquilambre se mantienen fuertes y los de Gallego se han encontrado con sorpresas positivas en algunos puntos de la provincia como La Bañeza (una de las plazas estratégicas de estas elecciones) donde se ha situado como primera fuerza política por primer vez subiendo un 4,3% o en la Santa María del Páramo natal de la candidata, donde la formación ha arrasado llevándose más de la mitad de los sufragios emitidos.
No podrá escudarse tampoco la formación leonesista en la división del voto, pues otros partidos autonomistas no parece que hayan robado escaños. Alantre ha debutado con un resultado más que modesto de 383 votos y un histórico como Prepal se queda en 869 sufragios. Ninguno puede considerarse un competidor serio en estos momentos.
Tiempo de reflexión
Por el camino, otras reflexiones y dudas que debería merecer un debate sereno en el seno de la formación. Desde la pretendida trasversalidad del partido para arañar a izquierda y derecha, hasta la idoneidad del perfil de la candidata, cuyo liderazgo nadie cuestiona de puertas para adentro, pero a quien se le pide más presencia en la calle (muchos potenciales electores siguen sin conocerla) y un discurso más emotivo y vehemente. "Seguiremos dando la batalla", aseguraban anoche los leonesistas.




