La búsqueda desesperada del leonés Julio Rodríguez Gómez tras el accidente del Alvia en Adamuz
La angustia se concentra estas últimas horas alrededor del nombre del leonés Julio Rodríguez Gómez, un hombre de 52 años cuyo paradero se desconoce desde el grave accidente ferroviario ocurrido este domingo en Adamuz (Córdoba), tras la colisión de un tren Alvia con un convoy de la compañía Iryo.
Julio viajaba en el Alvia con destino a Huelva y figura entre las 33 personas inicialmente desaparecidas, en una tragedia que ya deja 40 fallecidos, 29 heridos hospitalizados —12 de ellos en UCI— y más de un centenar de heridos, según datos oficiales del Ministerio de Transportes.
Desde las primeras horas posteriores al siniestro, su entorno más cercano ha activado una intensa búsqueda a través de redes sociales y canales oficiales. “No sabemos nada de él desde el momento del accidente”, señala uno de los mensajes difundidos en la red social X, acompañado de números de contacto para recabar cualquier información que pueda ayudar a localizarlo.
Viaje compartido con otro amigo vinculado a León
Julio Rodríguez Gómez no viajaba solo. En el mismo tren se encontraba otro amigo vinculado a León, pero del que no se han ofrecido más detalles.
La búsqueda de desaparecido no cesa. Como ocurre con decenas de familias afectadas, la búsqueda de Julio se ha trasladado a las redes sociales, convertidas en un altavoz desesperado para compartir nombres, fotografías y descripciones. En algunos casos, los mensajes incluyen detalles mínimos de vestimenta o ubicación en el tren, con la esperanza de que algún testimonio permita reconstruir los últimos momentos antes del impacto.
Este movimiento espontáneo se suma al dispositivo de búsqueda coordinado por la Agencia de Emergencias de Andalucía, Cruz Roja, Guardia Civil y equipos psicológicos, que trabajan desde distintos puntos habilitados en Córdoba y otras provincias receptoras de heridos.
Un goteo constante de confirmaciones trágicas
Mientras continúa la búsqueda de Julio Rodríguez Gómez, el paso de las horas ha ido confirmando algunas de las peores noticias para otras familias. Entre los fallecidos se encuentran viajeros que también habían sido dados inicialmente por desaparecidos.
Este goteo de confirmaciones mantiene a las familias en un estado de incertidumbre extrema, atrapadas entre la esperanza y el miedo.
Llamamiento a la colaboración ciudadana
La familia de Julio Rodríguez Gómez insiste en pedir colaboración. Cualquier información sobre pasajeros trasladados a hospitales, identificaciones pendientes o movimientos posteriores al accidente puede resultar clave. Los contactos facilitados siguen activos mientras se aguarda una comunicación oficial que permita despejar la incógnita.
En León, amigos y conocidos siguen pendientes de cada actualización, aferrados a la posibilidad de que Julio sea uno de los pasajeros aún sin identificar. La tragedia de Adamuz ha dejado cifras, pero también nombres propios, historias truncadas y una búsqueda que, para muchas familias, continúa abierta.

