El calor deja 96 muertes en León en un junio marcado por temperaturas extremas
El intenso episodio de calor registrado durante la recta final de junio tuvo un fuerte impacto en la provincia de León. Según las estimaciones del Sistema de Monitorización de la Mortalidad Diaria (MoMo), dependiente del Ministerio de Sanidad, un total de 96 personas fallecieron en la provincia por causas asociadas a las altas temperaturas a lo largo del mes, una cifra que representa en torno al 10% de las muertes atribuidas al calor en el conjunto del país.
Los datos sitúan a León entre los territorios con mayor incidencia durante un mes que la Agencia Estatal de Meteorología (Aemet) ha calificado como "extremadamente cálido", el segundo junio más caluroso desde que existen registros, solo por detrás del de 2025.
El repunte se concentró en la última decena de junio
La evolución de la mortalidad muestra que el incremento de los fallecimientos se produjo especialmente durante los diez últimos días del mes, coincidiendo con el episodio de calor extremo que afectó a buena parte de la Península.
El día más crítico fue el 25 de junio, cuando el sistema MoMo estimó 15 fallecimientos atribuibles a las altas temperaturas en la provincia de León, el registro diario más elevado del mes.
Ese incremento coincide con la persistencia de temperaturas muy elevadas, tanto durante el día como en las horas nocturnas, una circunstancia que dificulta la recuperación fisiológica del organismo y aumenta el riesgo para las personas más vulnerables.
Un junio histórico en España
A escala nacional, el sistema MoMo estima provisionalmente alrededor de 900 fallecimientos relacionados con el calor durante junio, de los que 623 se concentraron en la semana de la primera ola de calor del verano.
Se trata del segundo mes de junio con mayor mortalidad atribuible a las altas temperaturas desde que comenzaron estos registros en 2015. La media de la última década se sitúa en 328 fallecimientos durante este mes, muy por debajo de las cifras registradas este año.
Por su parte, la Aemet ha confirmado que la temperatura media en la España peninsular alcanzó los 23,2 grados, 3,2 grados por encima del promedio del periodo 1991-2020, una anomalía excepcional que refleja la intensidad del episodio.
Un cálculo basado en el exceso de mortalidad
Las cifras difundidas por MoMo no corresponden a certificados médicos que identifiquen el calor como causa directa del fallecimiento, sino a una estimación estadística elaborada a partir del exceso de mortalidad observado respecto a la esperada para cada periodo y su relación con las temperaturas registradas.
Los especialistas recuerdan que la mayor parte de estas muertes no se producen por golpes de calor, sino por la descompensación de enfermedades previas en personas de edad avanzada o especialmente vulnerables, cuyos organismos sufren los efectos acumulativos del calor extremo.
El cambio climático adelanta las olas de calor
Los datos meteorológicos reflejan además un cambio de tendencia. Mientras que entre 1975 y 2000 apenas se registraron dos olas de calor durante el mes de junio, entre 2000 y 2025 se contabilizaron diez episodios de este tipo.
Esta mayor frecuencia se atribuye al calentamiento global, que está provocando veranos más largos, temperaturas más elevadas y episodios extremos cada vez más tempranos.
La propia Aemet ya ha advertido de que una nueva masa de aire muy cálido podría afectar a España durante los próximos días, sin descartar la formación de una nueva ola de calor a partir del fin de semana, lo que mantiene activados los sistemas de vigilancia sanitaria y meteorológica ante un verano que ha comenzado con registros históricos.