El Huerna vuelve a ser una trampa, colapsa por las obras y atrapa a cientos de vehículos
La autopista AP-66, principal conexión entre León y Asturias, volvió a registrar este domingo importantes retenciones en ambos sentidos de la circulación como consecuencia de las obras que desde hace meses condicionan el paso por el túnel del Negrón. La coincidencia de un elevado volumen de desplazamientos en plena operación verano con las restricciones derivadas de los trabajos provocó que cientos de conductores quedaran atrapados durante largos periodos de tiempo, reavivando las críticas hacia la planificación de unas actuaciones cuyo calendario acumula retrasos.
Las dificultades volvieron a poner de manifiesto el malestar de los usuarios habituales de esta infraestructura, que denuncian que la organización de las obras no ha tenido suficientemente en cuenta el intenso tráfico estival que soporta el principal corredor entre León y el Principado de Asturias.
Un cuello de botella en el túnel del Negrón
La circulación se complicó especialmente en la vertiente leonesa de la autopista, donde el tráfico quedó ralentizado antes de acceder al túnel del Negrón, uno de los puntos afectados por la modernización de la infraestructura. En ese tramo permanece limitada la capacidad de la vía debido a que los vehículos deben circular por un único carril, una circunstancia que reduce notablemente la fluidez cuando aumenta el número de desplazamientos.
La situación se agravó durante la tarde del domingo, coincidiendo con uno de los momentos de mayor movilidad del fin de semana y con numerosos viajes de regreso y de entrada a Asturias.
Una imagen que se repite durante el verano
Las largas colas no constituyen un episodio aislado. Desde el inicio de la campaña estival, las restricciones derivadas de las obras han provocado retenciones en diferentes operaciones salida y retorno, especialmente en jornadas de elevada intensidad circulatoria.
Las actuaciones en los túneles de la AP-66 tenían inicialmente un calendario más reducido, aunque su finalización se ha ido aplazando y ahora está prevista para el próximo mes de noviembre, prolongando durante todo el verano las limitaciones al tráfico.
Sin alternativa rápida para los conductores
La situación resulta especialmente complicada este año porque la carretera N-630, que atraviesa el puerto de Pajares y constituye la alternativa gratuita a la autopista de peaje, también permanece condicionada por obras de mejora.
Las intervenciones obligan a establecer regulaciones de tráfico y pasos alternativos que incrementan los tiempos de viaje, de manera que quienes intentan evitar las retenciones del Huerna encuentran igualmente dificultades en el itinerario alternativo.
Esta coincidencia de actuaciones en las dos principales vías que enlazan León y Asturias ha alimentado las críticas de conductores particulares y transportistas, que consideran que ambas obras podrían haberse escalonado para evitar reducir simultáneamente la capacidad de los dos corredores estratégicos.
El Gobierno defiende el calendario de las actuaciones
Frente a las críticas, la delegada del Gobierno en Asturias, Adriana Lastra, ha defendido la necesidad de las obras y la planificación adoptada por el Ministerio. Según explicó, la intervención en el puerto de Pajares supone una inversión de 1,1 millones de euros y responde a criterios técnicos y de seguridad.
Lastra ha señalado que los trabajos en la N-630 se concentran entre semana para reducir las afecciones durante los fines de semana y ha argumentado que las condiciones meteorológicas del puerto obligan a ejecutar este tipo de actuaciones durante los meses de verano, cuando la climatología permite desarrollar los trabajos con garantías.
Mientras tanto, los usuarios de la AP-66 continúan soportando una situación que, domingo tras domingo, vuelve a convertir el trayecto entre León y Asturias en un recorrido marcado por la incertidumbre y las largas esperas.