El tiempo

León activa la red de calor con biomasa y arranca 30 kilómetros de túneles urbanos en la ciudad

El Ayuntamiento concede este miércoles la licencia clave a un proyecto de 15 millones que inicia su primera fase entre apoyos institucionales y oposición vecinal
Imagen de la planta de producción de energía en la barriada de Puente Castro.
Imagen de la planta de producción de energía en la barriada de Puente Castro.

Ni las protestas vecinales, ni el rechazo de Ecologistas. Habrá red de calor en León capital. El Ayuntamiento da un paso determinante hacia la implantación de su red de calor sostenible tras la concesión de la licencia urbanística que permite iniciar la construcción de la planta de biomasa y el despliegue inicial de las canalizaciones subterráneas. 

La autorización para la planta ubicada en Puente Castro será ratificada por la comisión municipal de Desarrollo Urbano este miércoles, culminando un proceso administrativo prolongado. En ese comisión PSOE y PP votarán a favor mientras que UPL lo hará en contra, previsiblemente al igual que los conejales de Vox y no adscrito.

La Sociedad Pública de Infraestructuras y Medio Ambiente de Castilla y León (Somacyl) junto a la UTE Red de Calor de León serán los responsables de la ejecución, contempla la generación de energía térmica a partir de biomasa, dentro de un complejo orientado a fuentes renovables.

Una inversión inicial de 15 millones

La primera fase del plan moviliza 15 millones de euros e incluye tanto la central energética como la red primaria de distribución. La infraestructura ocupará una superficie superior a 38.000 metros cuadrados y supondrá la intervención en el subsuelo urbano con una red de tuberías que alcanzará los 30 kilómetros entre ramales principales y secundarios.

Estas conducciones discurrirán bajo arterias clave de la ciudad, lo que implicará afecciones puntuales al tráfico y a la actividad cotidiana durante su ejecución.

Tramitación con ajustes técnicos previos

El expediente no ha estado exento de obstáculos. En una fase inicial, los informes técnicos municipales detectaron deficiencias que obligaron a introducir modificaciones en el proyecto. Tras la subsanación de estos aspectos, se ha obtenido finalmente el visto bueno necesario.

Además, la Junta de Castilla y León ya había concedido la autorización ambiental, incorporando medidas específicas para el control de emisiones, ruidos y gestión de residuos, con el objetivo de minimizar el impacto ambiental.

Infraestructuras complementarias y garantías

El desarrollo del sistema incluye también actuaciones singulares, como una pasarela metálica sobre la confluencia de los ríos Torío y Bernesga para el paso de las tuberías principales. Asimismo, será necesaria la aprobación estatal para intervenciones en zonas próximas a la carretera LE-30.

Como garantía ante posibles daños en la vía pública, Somacyl ha depositado una fianza de 362.000 euros en el consistorio, destinada a cubrir desperfectos derivados de las obras.

Rechazo vecinal y debate abierto

Pese al respaldo institucional, el proyecto ha generado contestación en distintos barrios. Colectivos vecinales han expresado su preocupación por el impacto visual de la planta —que prevé estructuras de gran altura— y por las posibles molestias durante la ejecución.

El avance de la red de calor abre así una nueva etapa en la transformación energética de León, marcada tanto por la apuesta por la sostenibilidad como por el debate social sobre sus efectos en el entorno urbano.