Addoor Sticky

León denuncia el colapso prolongado en la autopista del Huerna tras casi 500 días de funcionamiento limitado en la conexión con Asturias

La autopista del Huerna, la AP-66, es la infraestructura clave que enlaza la provincia de León con Asturias. Sin embargo, esta vía estratégica acumula ya casi 500 días sin operar a pleno rendimiento, una situación que penaliza de forma directa a los conductores leoneses, al transporte profesional y a la actividad económica vinculada al eje León–Asturias
La autopista del Huerna, la AP-66, es la infraestructura clave que enlaza la provincia de León con Asturias. Sin embargo, esta vía estratégica acumula ya casi 500 días sin operar a pleno rendimiento, una situación que penaliza de forma directa a los conductores leoneses, al transporte profesional y a la actividad económica vinculada al eje León–Asturias
La autopista del Huerna, la AP-66, es la infraestructura clave que enlaza la provincia de León con Asturias. Sin embargo, esta vía estratégica acumula ya casi 500 días sin operar a pleno rendimiento, una situación que penaliza de forma directa a los conductores leoneses, al transporte profesional y a la actividad económica vinculada al eje León–Asturias
La autopista del Huerna, la AP-66, es la infraestructura clave que enlaza la provincia de León con Asturias. Sin embargo, esta vía estratégica acumula ya casi 500 días sin operar a pleno rendimiento, una situación que penaliza de forma directa a los conductores leoneses, al transporte profesional y a la actividad económica vinculada al eje León–Asturias
La autopista del Huerna, la AP-66, es la infraestructura clave que enlaza la provincia de León con Asturias. Sin embargo, esta vía estratégica acumula ya casi 500 días sin operar a pleno rendimiento, una situación que penaliza de forma directa a los conductores leoneses, al transporte profesional y a la actividad económica vinculada al eje León–Asturias
La autopista del Huerna, la AP-66, es la infraestructura clave que enlaza la provincia de León con Asturias. Sin embargo, esta vía estratégica acumula ya casi 500 días sin operar a pleno rendimiento, una situación que penaliza de forma directa a los conductores leoneses, al transporte profesional y a la actividad económica vinculada al eje León–Asturias
La autopista del Huerna, la AP-66, es la infraestructura clave que enlaza la provincia de León con Asturias. Sin embargo, esta vía estratégica acumula ya casi 500 días sin operar a pleno rendimiento, una situación que penaliza de forma directa a los conductores leoneses, al transporte profesional y a la actividad económica vinculada al eje León–Asturias
La AP-66 acumula retrasos en obras, un argayo sin resolver y subidas del peaje mientras miles de usuarios reclaman compensaciones

La autopista del Huerna, la AP-66, es la infraestructura clave que enlaza la provincia de León con Asturias. Sin embargo, esta vía estratégica acumula ya casi 500 días sin operar a pleno rendimiento, una situación que penaliza de forma directa a los conductores leoneses, al transporte profesional y a la actividad económica vinculada al eje León–Asturias.

Las restricciones de tráfico, lejos de ser puntuales, se han cronificado. Reducciones de carril, límites de velocidad muy por debajo de lo habitual y desvíos provisionales forman parte del día a día de una autopista por la que, pese a todo, los usuarios siguen pagando uno de los peajes más caros de la red estatal.

Obras sin calendario cerrado en los túneles

Uno de los principales focos de afección se sitúa en los túneles del trazado. Los trabajos de modernización, impulsados por el Ministerio de Transportes con financiación europea y un presupuesto que ronda los 68 millones de euros, continúan activos pese a que las limitaciones asociadas debían haber finalizado a finales del pasado año.

La intervención incluye mejoras en seguridad contra incendios, galerías de evacuación, refuerzo del suministro eléctrico y renovación del firme. Mientras tanto, la circulación se mantiene con estrechamientos, conos y tramos a 60 kilómetros por hora, especialmente en dirección a Asturias, sin una fecha oficial para la recuperación total de la normalidad.

El argayo de Lena, un cuello de botella permanente

A esta situación se suma el desprendimiento de grandes dimensiones registrado en noviembre de 2024 en el concejo asturiano de Lena. Más de un año después, el llamado argayo sigue condicionando el tráfico en un tramo de unos 300 metros, con un sistema provisional que obliga a circular con un solo carril hacia Asturias y dos hacia León, y con velocidad reducida a 40 kilómetros por hora.

Las obras de estabilización y retirada del material, responsabilidad de la concesionaria Aucalsa, avanzan lentamente y no se espera su finalización hasta, al menos, finales del verano. Para los usuarios habituales, esto se traduce en retrasos de hasta 25 minutos en trayectos de largo recorrido como León–Madrid.

Peaje al alza y miles de reclamaciones

Pese a este escenario, con 470 días de funcionamiento limitado, el precio del peaje no ha dejado de incrementarse. En la actualidad, cruzar el Huerna cuesta 16,20 euros, el importe más alto registrado hasta ahora. Esta circunstancia ha provocado una reacción creciente entre los conductores.

Casi 4.000 usuarios, mayoritariamente asturianos pero también leoneses, han presentado reclamaciones para exigir la devolución del importe del peaje, al considerar que el servicio prestado no se corresponde con el coste abonado. La autopista del Huerna, que une directamente León y Asturias, se ha convertido así en uno de los principales focos de malestar entre los usuarios de infraestructuras de pago del noroeste peninsular.

Denuncia administrativa y debate europeo

El conflicto ha dado un paso más con la presentación de una denuncia administrativa por parte de la Unión de Consumidores de Asturias contra la concesionaria. La organización entiende que la situación prolongada de obras y restricciones vulnera los derechos de los usuarios y exige medidas compensatorias.

En paralelo, la AP-66 sigue bajo la lupa de la Comisión Europea, que mantiene abierto un procedimiento por la prórroga de la concesión aprobada en el año 2000, al considerar que se realizó sin concurso público. Este contexto refuerza las demandas, también desde León, de revisar el modelo de gestión de una autopista esencial para la vertebración territorial entre la Meseta y el Cantábrico.

Mientras no se despejen los túneles ni se resuelva definitivamente el argayo, el Huerna continuará siendo para León una infraestructura imprescindible, pero lejos de ofrecer las condiciones de seguridad, fluidez y calidad que justifican su elevado coste.