León encara 2026 con un incremento en el precio de la vivienda próximo al 10% y un déficit de 3.000 pisos
La crisis de la vivienda seguirá agravándose en la provincia de León durante los próximos meses. Lejos de estabilizarse, el mercado inmobiliario apunta a nuevas subidas de precios en 2026, en un contexto marcado por la escasez de oferta y una demanda que se mantiene firme. Según las previsiones de la Sociedad de Tasación, los precios de la vivienda podrían incrementarse hasta un 10% el próximo año en determinadas zonas.
Este escenario se produce tras encadenar ya tres ejercicios consecutivos de fuertes subidas. A cierre del último año, el precio medio del metro cuadrado en la provincia ronda los 2.830 euros, una cifra que se ve superada en algunos escenarios en la provincia de León y que deja ver el sector entre los mercados más tensionados.
La previsión de precios para 2026
La Sociedad de Tasación advierte de que la presión sobre los precios no se aliviará a corto plazo. La combinación de una oferta limitada, costes de construcción al alza y una demanda sostenida mantiene un escenario claramente inflacionista tanto en la obra nueva como en la vivienda de segunda mano.
La falta de suelo urbanizable, los largos plazos administrativos y el encarecimiento de materiales y mano de obra están ralentizando la puesta en marcha de nuevos proyectos residenciales, lo que impide ampliar el parque de vivienda al ritmo que exige el mercado.
Casi 3.000 viviendas que faltan en León
En paralelo al encarecimiento, el déficit de vivienda se consolida como uno de los principales problemas estructurales. El último informe sectorial de CaixaBank Research estima que León necesita 2.884 nuevas viviendas para hacer frente a la demanda acumulada entre 2021 y 2024, una cifra que el propio sector sitúa ya en torno a las 3.000 viviendas necesarias.
Este déficit coloca a León entre las provincias con mayor necesidad de nueva construcción en Castilla y León, solo por detrás de Valladolid (4.270 viviendas), Burgos (3.058) y Salamanca (2.996). En el conjunto de la comunidad, la carencia asciende a 18.210 viviendas, reflejo de un desequilibrio prolongado entre oferta y demanda.
Menos vivienda disponible
CaixaBank Research subraya que la falta de vivienda no se explica únicamente por la escasa construcción de obra nueva. Factores como el auge del alquiler turístico, la compra de inmuebles por parte de extranjeros no residentes y la reconversión de viviendas secundarias en principales han reducido de forma significativa la disponibilidad de vivienda habitual.
Esta transformación del mercado afecta especialmente a capitales de provincia y a zonas con mayor atractivo turístico o inversor, donde la competencia por el suelo y los inmuebles es más intensa.
Impacto social y demográfico
El encarecimiento de la vivienda tiene efectos que van más allá del mercado inmobiliario. Dificulta la emancipación de los jóvenes, frena la movilidad laboral y agrava los desequilibrios territoriales. En una provincia como León, con un acusado envejecimiento poblacional, la falta de vivienda asequible se convierte además en un obstáculo añadido para atraer talento y fijar población.
Desde el sector promotor se insiste en la necesidad de agilizar los trámites administrativos. “No puede ser que la burocracia frene la construcción cuando existe una necesidad social evidente”, señalan fuentes de la patronal, que reclaman medidas urgentes para facilitar el desarrollo de nuevos proyectos residenciales.
Un problema que no se corregirá a corto plazo
A nivel nacional, la previsión de visados de obra nueva se sitúa en torno a las 140.000 viviendas en 2025 y unas 150.000 en 2026, cifras que siguen siendo insuficientes frente a una creación de hogares cercana a las 180.000 anuales. Como consecuencia, el déficit de vivienda seguirá creciendo, aunque a un ritmo más moderado.