León volverá a salir a la calle contra los incendios el 21 de agosto
León volverá a salir a la calle para protestar contra la gestión de los incendios forestales y reclamar un refuerzo de las políticas de prevención. Colectivos y asociaciones de León, junto a organizaciones sindicales y políticas, han convocado para el próximo viernes 21 de agosto una manifestación bajo el lema "Nuestra tierra vuelve a arder", coincidiendo con la sucesión de grandes incendios registrada este verano en distintos puntos de Castilla y León.
La protesta comenzará a las 20.00 horas en el monumento a Guzmán el Bueno y continuará por Ordoño II hasta finalizar en la plaza de San Marcelo, según recoge el cartel de la convocatoria. El manifiesto sitúa el origen de la movilización en los incendios registrados durante este verano y en el recuerdo todavía reciente de los graves fuegos que afectaron a León, Zamora y El Bierzo el pasado año.
Más de 90.000 hectáreas quemadas
Los convocantes cifran en más de 90.000 las hectáreas calcinadas en Castilla y León durante 2026 y aseguran que la comunidad concentra "casi la mitad de toda la superficie quemada a nivel nacional". El documento considera que esta situación obliga a revisar las políticas de prevención, extinción y gestión del territorio.
La nota de prensa cuestiona especialmente la respuesta de las administraciones y denuncia que, mientras los incendios presentan una mayor dificultad para su control, las políticas públicas continúan siendo, a juicio de los organizadores, insuficientes.
El manifiesto resume su posición con una afirmación contundente: "¡Nos negamos a aceptar que esto sea normal!". Los convocantes rechazan que los grandes incendios deban asumirse como una consecuencia inevitable de las condiciones actuales y reclaman una mayor inversión en los servicios encargados de proteger el territorio.
Prevención durante todo el año
Uno de los principales ejes de la movilización será la prevención. La organización defiende que las actuaciones no deben concentrarse exclusivamente en los meses de mayor peligro y reclama una planificación permanente, adaptada a las características de cada ecosistema.
En este sentido, el manifiesto reclama "ordenación, prevención y gestión del territorio donde sea necesario", con una estrategia basada en la evidencia científica y que tenga en cuenta las diferencias entre los distintos espacios forestales.
Los convocantes también sitúan el origen de buena parte de los incendios en la actividad humana. El documento señala que cerca del 90% de los fuegos tienen una causa humana y que la mayoría serían intencionados, por lo que considera prioritario actuar para evitar las igniciones mediante vigilancia, educación ambiental y concienciación ciudadana.
El texto reclama asimismo campañas para combatir la desinformación relacionada con los incendios y el cambio climático y defiende que la prevención debe comenzar mucho antes de la llegada del verano.
Más medios para los trabajadores forestales
La situación de los trabajadores que participan en las labores de vigilancia y extinción constituye otro de los puntos centrales de la reivindicación. La organización reclama plantillas públicas estables y profesionales y cuestiona la temporalidad existente en el sector.
La petición pasa por poner fin, según recoge el manifiesto, "a la división en más de 35 empresas privadas del servicio de incendios forestales", además de mejorar los contratos, la formación y los medios técnicos disponibles.
"Quienes nos protegen merecen contratos dignos, formación continua y los medios técnicos adecuados", sostiene la nota, que vincula directamente las condiciones laborales de estos profesionales con su capacidad para afrontar unos incendios que consideran cada vez más virulentos.
Defensa del medio rural
La protesta del 21 de agosto también incorpora una dimensión social y territorial. Los colectivos convocantes reclaman impulsar el empleo público y cooperativo en los pueblos y garantizar el "derecho a vivir y trabajar en los pueblos".
El planteamiento parte de la necesidad de recuperar servicios públicos, empleo estable y actividad económica en el medio rural para combatir décadas de pérdida de población y abandono territorial.
El manifiesto relaciona además la prevención de incendios con la conservación de la biodiversidad. Los organizadores consideran que la recuperación de los ecosistemas debe formar parte de las estrategias para hacer frente al fuego y defienden que unos territorios ambientalmente equilibrados presentan una mayor capacidad de resistencia.
Críticas al modelo de gestión
La nota de prensa responsabiliza de la situación a décadas de decisiones políticas y reclama cambios tanto a las administraciones autonómicas como a la estatal. Los convocantes denuncian la falta de inversión y planificación y critican que las distintas administraciones se atribuyan mutuamente la responsabilidad de los problemas existentes.
El documento también rechaza determinados discursos sobre la gestión forestal y advierte de que "no todos los montes son iguales ni todas las actuaciones sirven en cualquier lugar". Frente a las soluciones generales, propone una planificación específica para cada ecosistema y basada en criterios científicos.
Los promotores consideran que la gestión del territorio no puede quedar subordinada exclusivamente a criterios de rentabilidad económica y reclaman que las decisiones tengan en cuenta también las necesidades sociales, ambientales y de las poblaciones rurales.
El cambio climático, otro frente
La movilización incorporará igualmente la reivindicación de medidas frente a la emergencia climática. El manifiesto reclama políticas destinadas a reducir sus efectos y adaptar los territorios a un escenario caracterizado por periodos de sequía y episodios de calor extremo.
"La conservación y restauración de la biodiversidad deben convertirse en un eje central de la prevención de los grandes incendios", señala el documento, que considera que la protección de los ecosistemas debe formar parte de cualquier estrategia de prevención.
Con todo ello, los organizadores pretenden que la manifestación de León sirva para reclamar "propuestas serias, acciones, dimisiones y no excusas ni promesas" y para mantener abierta la reivindicación más allá de la actual campaña de incendios.
La cita será el viernes 21 de agosto, a las 20.00 horas. La marcha partirá del monumento a Guzmán el Bueno, recorrerá Ordoño II y concluirá en la plaza de San Marcelo bajo un mensaje que resume el espíritu de la convocatoria: "Defendamos nuestros montes y las vidas de quienes los habitamos".