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De Londres a Lisboa (pasando por León)

Medio centenar de coches clásicos del rally Londres-Lisboa hacen parada en León durante su travesía europea con vehículos valorados en hasta medio millón de euros

Las calles de León se han convertido durante unas horas en un escaparate del automovilismo histórico con la llegada del rally Londres-Lisboa 2026, una travesía internacional que reúne a cerca de medio centenar de vehículos clásicos en una ruta que conecta el norte y el sur de Europa. Los participantes, procedentes de distintos países, realizaron una parada técnica y turística en la capital leonesa antes de continuar viaje hacia Portugal.

La caravana automovilística, integrada por 47 coches fabricados entre 1928 y 1988, ha despertado la curiosidad de numerosos vecinos y aficionados al motor, que pudieron contemplar algunos de estos modelos recorriendo distintas zonas de la ciudad y estacionados en puntos céntricos de León.

Joyas del motor sobre ruedas

Entre los automóviles participantes destacan modelos de enorme valor histórico y económico, con tasaciones que en algunos casos alcanzan los 500.000 euros. En el grupo viajan vehículos emblemáticos como un Bentley 4.5L de 1928, varios Porsche 911 clásicos, un Ferrari Dino de los años setenta o unidades del primer Ford Mustang comercializado en la década de los sesenta.

La expedición reúne además a conductores de 17 nacionalidades diferentes, en su mayoría británicos, aunque también participan aficionados procedentes de Portugal, Países Bajos y otros países europeos vinculados al mundo de los rallies históricos y la conservación de automóviles clásicos.

Ruta desde Inglaterra hasta Lisboa

El recorrido arrancó el pasado 19 de mayo en Weybridge, en las proximidades de Londres, y atraviesa Francia, España y Portugal hasta alcanzar Lisboa como destino final. Tras cruzar el canal de la Mancha y recorrer ciudades francesas como Le Mans, Limoges o Toulouse, los participantes entraron en la Península Ibérica por los Pirineos antes de continuar hacia Burgos, León y posteriormente Galicia.

La parada leonesa se produce en la parte final del itinerario, después de varias jornadas de conducción por carreteras secundarias y trayectos de larga distancia especialmente diseñados para este tipo de competiciones de regularidad.

Mecánicos en ruta

La organización desplaza junto a los participantes un equipo de apoyo técnico encargado de atender posibles averías e incidencias mecánicas durante el viaje. La presencia de estos especialistas resulta fundamental debido a la antigüedad de muchos de los vehículos y a la exigencia de una ruta de miles de kilómetros por distintos países europeos.

Durante las paradas, es habitual ver a conductores y mecánicos revisando niveles, neumáticos, sistemas eléctricos o pequeños ajustes para garantizar que los automóviles puedan completar cada etapa sin contratiempos.

Pasión por conservar la historia

Más allá del componente competitivo, el rally se ha consolidado como una cita para coleccionistas y apasionados del motor clásico. Muchos de los participantes defienden la conservación original de los vehículos frente a restauraciones integrales, manteniendo piezas, carrocerías y elementos históricos tal y como fueron concebidos hace décadas.

La presencia de estos automóviles en León ha dejado imágenes poco habituales en la ciudad, con modelos históricos atravesando avenidas y despertando el interés tanto de expertos como de simples curiosos atraídos por una caravana que mezcla patrimonio automovilístico, turismo y aventura europea.