Más expectación que leoneses que se sientan perro (o gato, zorro...): la quedada therian fracasa
Este sábado a las 19:00 horas, la Catedral de León y la Plaza de Regla se convirtieron en epicentro de la atención ciudadana por la anunciada 'Quedada Therian'. La convocatoria, difundida principalmente a través de Instagram, prometía un primer encuentro público de jóvenes que se identifican como therians, subcultura centrada en la identificación psicológica o simbólica con animales como perros, gatos o lobos.
Sin embargo, llegada la hora del evento, lo que predominó fue la expectación de curiosos: vecinos y transeúntes de la zona superaban en número a los propios therians que habían confirmado su asistencia. Finalmente, los participantes de la subcultura optaron por no aparecer y se resguardaron para otra ocasión, dejando la plaza llena de miradas curiosas y teléfonos móviles grabando cada movimiento.
La propuesta y el fenómeno therian
El encuentro en León estaba concebido para combinar actividades lúdicas y creativas: uso de máscaras, ejercicios de quadrobics, retos físicos y dinámicas grupales orientadas a reforzar la identidad colectiva de los participantes. Además, la organización había previsto normas básicas de convivencia, centradas en el respeto a los viandantes y al entorno urbano, para garantizar que la actividad se desarrollara sin conflictos en un espacio tan concurrido.
La cultura therian, aunque todavía minoritaria, ha ganado visibilidad en España gracias a las redes sociales, consolidándose en ciudades como Madrid, Valencia o Bilbao. Psicólogos y sociólogos explican que estas prácticas suelen formar parte de procesos de exploración identitaria en la adolescencia y la juventud, mientras que colectivos juveniles destacan su valor recreativo y social.
