Minerva y Veracruz cierra la puerta a que las mujeres vistan la túnica en igualdad
La Cofradía de Minerva y Veracruz, una de las históricas de la ciudad de León, votó este domingo cerrar la puerta a que las mujeres puedan vestir la túnica en igualdad con los hombres. La votación de la modificación de los estatutos de la penitencial se realizó este domingo en el Museo de la Semana Santa. Dos mil papones estaban llamados a las urnas. Al cierre de la jornada, según ha informado la cofradía, el resultado ha sido de 240 síes y 226, a los que hay que sumar dos votos en blanco. Aunque el apoyo a la apertura ha sido mayoritario, no se ha alcanzado el umbral de los dos tercios como marcaba la norma, por lo que la propuesta ha caído.
"El resultado del escrutinio realizado a posteriori a dado como resultado el: NO a la modificación de los estatutos", anunció la cofradía en sus redes sociales este domingo dando carpetazo a un asunto de especial sensibilidad.
La propuesta, impulsada por un grupo de cofrades entre los que se encontraba el abab, José María Domínguez, había superado un primer filtro con una consulta celebrada el año anterior, en la que se aprobó seguir adelante con la tramitación.
Reforma de la vestimenta femenina
El cambio propuesto afectaba al artículo que regula la indumentaria de las mujeres en las procesiones. Hasta ahora, el reglamento establecía de forma obligatoria el uso de traje de calle o vestimenta de tipo manola. La reforma planteaba que esta opción pase a ser voluntaria, abriendo además la posibilidad de que las hermanas puedan vestir túnica en igualdad de condiciones con los hombres.
El ajuste normativo no no hubiera supuesto en caso de haber sido aprobado este domingo una incorporación automática de nuevas funciones en la organización de la procesión, como la de braceras, ya que esa cuestión quedaría fuera de este procedimiento y requeriría una modificación independiente del reglamento específico.
Mayoría reforzada para aprobar el cambio
Para que la reforma hubiera salido adelante era necesario, no solo la mayoría de votos a favor, sino también el respaldo de dos tercios de los votantes presentes, de acuerdo con las exigencias establecidas en los estatutos para modificaciones de este alcance.