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Nueva vida para la histórica farmacia de Platerías

David García de la Peña, hermano del farmacéutico del Edificio Europa, impulsa una nueva época en la botica fundada por Félix Barthe en 1897 y que conserva gran parte del botamen de porcelana de aquellos años

En el corazón del casco histórico de León, la emblemática farmacia ubicada en la calle Platerías número 5 ha comenzado una nueva etapa de gestión este miércoles santo. David García de la Peña, hermano del farmacéutico que trabaja en el Edificio Europa, ha asumido la dirección de esta histórica botica. La inauguración de esta etapa reunió a numerosos amigos, familiares y clientes que celebraron la continuidad de un establecimiento con más de un siglo de historia, fundado en 1897 por Pedro Barthe Ramos.

La farmacia, que abrió sus puertas en 1897 en la calle leonesa de Santa Cruz, fue trasladada en 1905 a su ubicación actual. Tras la muerte de Pedro Barthe Ramos (1843-1918), su hijo Félix Barthe Álvarez (1881-1959) tomó el relevo. Más adelante, Carlos Barthe Aza se encargó del negocio hasta que en 1964 vendió el establecimiento a María Luisa Martínez Velasco. Este cambio permitió que la farmacia siguiera operando con la misma vocación y respeto por la tradición en el casco antiguo de León.

Ahora, la responsabilidad recae en David García de la Peña, quien ha asumido la gestión con el compromiso de preservar el legado y seguir ofreciendo sus servicios en un entorno con tanta historia. 

Patrimonio boticario

El histórico local de la concurrida artería de acceso al barrio Húmedo conserva un mobiliario original tallado en nogal, característico del diseño de farmacia a principios del siglo XX, lo que confiere al establecimiento un valor histórico y estético notable. Además, conserva gran parte del botamen de porcelana y la cristalería propia de esa época, elementos que forman parte de la memoria colectiva del oficio farmacéutico.

Entre los objetos expuestos se encuentran instrumentos utilizados en la elaboración y dispensación de medicamentos en los inicios del siglo XX, como balanzas, morteros y moldes. Estos elementos no solo subrayan la historia del establecimiento, sino que también ilustran la evolución técnica del sector a lo largo de más de cien años en la ciudad de León.