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El PCE de León critica que "la protección de montes y población" quede en manos privadas

La organización considera "inaceptable" que "la capacidad de respuesta ante el fuego pueda verse condicionada por decisiones adoptadas en función de criterios económicos".
Incendio en Garaño (León)
Incendio forestal del pasado verano en la localidad leonesa de Garaño.

El Partido Comunista de España en León expresó este martes su "profunda preocupación" ante la situación denunciada en Castilla y León, donde la patronal de empresas forestales ha anunciado que "cerca de 950 bomberos forestales no participarán en labores de extinción de incendios en pleno inicio de la campaña de alto riesgo".

Para el PCE de León, este episodio "vuelve a poner de manifiesto una realidad que se viene denunciando desde hace años: la protección de los montes, de los pueblos y de la población no puede depender de empresas privadas cuyo objetivo principal es la obtención de beneficios económicos".

Un servicio esencial

Los comunistas creen que "cuando la gestión de un servicio esencial queda subordinada a intereses empresariales, la ciudadanía se convierte en rehén de conflictos mercantiles completamente ajenos al interés general". Para la organización resulta "inaceptable" que, en un contexto de "emergencia climática y de incremento del riesgo de grandes incendios forestales, la capacidad de respuesta ante el fuego pueda verse condicionada por decisiones adoptadas en función de criterios económicos y no de las necesidades de protección del territorio".

"Estamos hablando de un ejecutivo que ha premiado al responsable de los anteriores incendios, Suárez Quiñones, con más competencias en el nuevo Gobierno, nada es extraño", apostillan.

Condiciones laborales

Además, el PCE de León considera que esta situación "evidencia las limitaciones y contradicciones de un modelo basado en la externalización y la privatización de servicios estratégicos". La gestión privada de los operativos de incendios ha estado acompañada "durante años" de "precariedad laboral, temporalidad, falta de estabilidad en las plantillas y una planificación insuficiente para afrontar una amenaza cada vez mayor para el medio rural y los ecosistemas de Castilla y León".

Finalmente, la organización comunista defendió que "la prevención y extinción de incendios forestales debe concebirse como un servicio público esencial, gestionado sin intermediarios, dotado de medios suficientes y sustentado sobre empleo estable, formación continua y condiciones laborales dignas para los trabajadores y trabajadoras del sector". Asimismo, creen que "la revitalización de los pueblos a través de políticas activas de vivienda, empleo y servicios públicos es la única barrera de contra el abandono".