El PP acusa al Gobierno de cerrar la puerta a alternativas para Feve
El Partido Popular de León ha criticado la postura del Gobierno central respecto al futuro del tren de vía estrecha, al considerar que mantiene un “no es no” a cualquier alternativa para que Feve regrese al centro de la ciudad que “no sea el autobús eléctrico”.
La formación basa su denuncia en la respuesta parlamentaria ofrecida a las diputadas por León Ester Muñoz y Silvia Franco, quienes habían preguntado por posibles soluciones para restablecer la llegada del tren a la estación de Matallana.
Críticas a la falta de alternativas
Desde el PP sostienen que el Ejecutivo de Pedro Sánchez descarta otras opciones tecnológicas y de modernización del servicio ferroviario.
En este sentido, aseguran que “el Gobierno se opone a la incorporación de nuevas tecnologías”, como los trenes de hidrógeno o de baterías, y también a la compra de nuevos convoyes o a cambios normativos que permitan su implantación.
Acusaciones al PSOE leonés
Los populares dirigen también sus críticas al PSOE en la provincia, al que acusan de “engañar una vez más” a la ciudadanía con promesas sobre la recuperación del tren hasta el centro de León.
Asimismo, instan a los socialistas leoneses a mediar ante el ministro de Transportes, Óscar Puente, para que se abra una vía de diálogo con la Junta de Castilla y León que permita buscar soluciones conjuntas.
Defensa del tren como servicio público
El PP rechaza que criterios como la rentabilidad o el número de viajeros sean determinantes en este caso, al tratarse de un servicio público que consideran clave para la conexión entre la capital leonesa y la montaña oriental.
Según argumentan, “el descenso de viajeros se debe, en gran parte, a que el servicio no está completo”, y a los problemas acumulados en los últimos años, como interrupciones y deficiencias en la prestación.
Caída de usuarios y futuro incierto
La formación recuerda que antes del cierre del acceso al centro en 2010, el tren de Feve registraba más de 320.000 usuarios anuales, cifra que, a su juicio, podría alcanzar los 500.000 con un servicio adecuado.
De no producirse cambios, advierten, “lo que nos demostrarán es que el objetivo del Gobierno de Pedro Sánchez es dejar morir, paso a paso, la línea de Feve”, una infraestructura que consideran estratégica para la provincia.