Óscar Puente anuncia otros 61 millones para lanzar 'Torneros' en Valladolid mientras el proyecto logístico en León no se mueve
Mientras el suelo de Torneros, en el alfoz de León, continúa sin actividad real tras más de una década de promesas, el impulso del gobierno consoida Valladolid como gran nodo logístico y ferroviario del noroeste. Este domingo, el ministro de Transportes y Movilidad Sostenible, Óscar Puente, anunció una nueva inversión de 61 millones de euros para culminar la segunda fase del Complejo Ferroviario de Valladolid, que elevará el presupuesto total del proyecto hasta los 300 millones.
El contraste es evidente: Torneros dispone de más de 1,4 millones de metros cuadrados netos planificados para uso logístico e industrial, pero carece de desarrollo real y de un calendario claro de implantación, mientras que Valladolid avanza a paso firme en una infraestructura “gemela” a la que León aspiraba a convertirse.
Torneros: un proyecto encallado desde 2010
El área logística de Torneros nació en 2010 como un Plan Regional de Ámbito Territorial (PRAT) destinado a articular el desarrollo ferroviario e industrial de León y su entorno, incluyendo municipios como San Andrés del Rabanedo, Onzonilla o Santovenia de la Valdoncina. El plan contemplaba una superficie total cercana a los dos millones de metros cuadrados y una edificabilidad de casi 600.000 metros cuadrados, con 173 parcelas orientadas a logística, industria y almacenaje.
Sin embargo, quince años después, el proyecto sigue sin despegar. En enero de 2025, el subdelegado del Gobierno en León, Héctor Alaiz Moretón, aseguró que “Torneros tiene 40 millones reservados para iniciar el proyecto”, y atribuyó los retrasos a problemas técnicos vinculados a la subestación eléctrica que debe dar servicio al área. “No se va a paralizar”, afirmó entonces, aunque reconoció una nueva demora.
El desarrollo depende de Sepes, entidad adscrita al Ministerio de Vivienda y Agenda Urbana, y ha sufrido aplazamientos recurrentes pese a ser considerado estratégico para la industrialización de la provincia leonesa.
Valladolid, nodo estratégico del Corredor Atlántico
A poco más de 130 kilómetros, Valladolid vive una realidad opuesta. El Complejo Ferroviario que se construye en la capital vallisoletana está llamado a convertirse en uno de los siete nodos estratégicos del proyecto Mercancías 30, junto a Madrid, Barcelona, Valencia o Zaragoza, dentro del Corredor Atlántico.
La futura terminal de mercancías contará con 230.000 metros cuadrados, siete vías de más de 750 metros para recepción y expedición de trenes, otras dos vías específicas para autopistas ferroviarias, áreas de carga y descarga de contenedores y semirremolques, estacionamiento y una amplia zona de expansión logística. Todo ello dentro de un complejo de unos 700.000 metros cuadrados.
Según Puente, esta infraestructura permitirá reforzar el transporte ferroviario de mercancías y avanzar hacia el objetivo de duplicar su cuota modal en España.
Autopistas ferroviarias y grandes empresas
El impulso de Valladolid se apoya también en el interés empresarial. Fuentes del sector señalan que varias compañías estudian prolongar la autopista ferroviaria Valencia–Madrid hasta Valladolid y crear una nueva conexión Valladolid–Madrid con ramales hacia Zaragoza y Algeciras. Estas rutas estarían ligadas principalmente al sector del automóvil y a la industria agroalimentaria, además de servir como enlace inicial hacia Cantabria, Asturias y Galicia.
Esta proyección contrasta con la ausencia de anuncios similares para Torneros, que sigue sin captar operadores logísticos de peso.
La Variante Este, clave del sistema
Uno de los pilares del complejo vallisoletano es la Variante Este, una línea de 18 kilómetros que dará continuidad en doble vía a la línea Madrid–Hendaya. Las obras de la plataforma están ejecutadas al 92% y ya se trabaja en subestaciones, comunicaciones y señalización. La infraestructura está diseñada para trenes de hasta 160 km/h e incluye un gran viaducto y un túnel de importantes dimensiones.
La puesta en servicio será gradual. En una primera fase, prevista para el próximo año, una cuarta parte de las mercancías dejarán de atravesar el centro urbano. En 2026, con la variante plenamente operativa, absorberá todo el tráfico de mercancías, más de 30 trenes diarios.
Un complejo de referencia europea
Óscar Puente ha definido el Complejo Ferroviario de Valladolid como “el mayor de España en superficie de este tipo y uno de los mayores de Europa”, comparable a instalaciones de Rotterdam o Ludwigshafen. El recinto integrará actividades logístico-industriales, mantenimiento de vía y material rodante, con una base de Adif de 2.700 metros cuadrados, talleres, almacenes, oficinas y centros tecnológicos como el de Redalsa.
Mientras Valladolid se consolida como hub ferroviario de primer nivel, Torneros permanece como un gran erial logístico en León, símbolo de una oportunidad estratégica que, por ahora, sigue sin materializarse.


