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ENTREVISTA | Diego Bajo y Héctor Herrero

"Queremos que el Monoloco sea una fiesta de todo León, no solo para la gente más joven"

Los creadores del Monoloco se preparan para celebrar "por todo lo alto" su décima edición en la ciudad y confirman su apuesta por un único "gran" evento al año al tiempo que piden más apoyo institucional para "crecer y mejorar" 

El 8 de noviembre de 2024, en la festividad de San Carlos Borromeo, el Aula Magna de la Universidad de León acogió el acto de graduación de la Facultad de Económicas y Empresariales de aquel año. Dos jóvenes fueron los invitados a dar la lección inaugural del solemne acto. La disertación de los recién egresados se tituló: ‘De la Facultad a la vida real y cómo pasar de un 'no' a crear un festival de música exitoso’. Seguramente, ese encabezado es la mejor tarjeta de presentación posible para Héctor Herrero y Diego Bajo, los dos leoneses creadores del Monoloco, el multitudinario festival de música que, tras cuatro años de vertiginoso crecimiento y expansión, se prepara para la gran celebración de su décima edición en León los días 12 y 13 de junio.   

“Tenemos un cartel de los más ambicioso de todos los que hemos traído: será una edición por todo lo alto”, advierten Héctor y Diego en una entrevista con Heraldo de León sobre lo que se viene para la décima: “Queremos que sea una fiesta que celebre todo León, no solo la gente joven”, aseguran poniendo en valor un cartel de primer nivel porque “muchas veces como que cuando se hace en León parece que tiene menos valor”. 

JC Reyes, Saiko, Leire o Álvaro de Luna  

Lo cierto es que en la nómina de headliners de una edición que contempla un viernes “más urbano” y un sábado “más para todos los públicos” aparecen figuras como JC Reyes, “el tercer artista más escuchado de España ahora mismo, solo por detrás de Quevedo y Bad Bunny”; Saiko, “el más escuchado en 2024” y un concierto “que le debemos a la gente” ya que canceló en una edición anterior; Álvaro de Luna, “uno de los artistas pop del del momento en España”, o Leire Martínez, que agrandará el puente hacia el pop del festival para alegría de Diego, que se confiesa “muy fan de la Oreja de Van Gogh”. El viernes también estarán en el Monoloco Grecas, “el rapero que más está pegando” o Métrica, “historia del trap”. 

Doble escenario y Wololo a la electrónica

Será la edición más ambiciosa hasta la fecha no solo por el cartel. El Monoloco estrenará en junio doble escenario para los conciertos principales que aportarán “más agilidad” así como “mejor movilidad y accesibilidad”, y un tercer escenario de electrónica con Wololo Sound, una de las grandes referencias nacionales del género con acento leonés. “León tiene un público de electrónica muy fuerte, pero va a ser una electrónica muy bailonga, muy disfrutona, para que incluso los que no les gusta pasen un buen rato”, explican. 

“Monoloco siempre tiene esa parte de sorpresa; nunca sabes qué va a pasar, nunca sabes quién va a venir, nunca sabes qué invitados podemos tener, nunca sabes qué zona se nos puede haber ocurrido. Eso lo guardamos en secreto”, añaden. 

Monoloco
Héctor Herrero y Diego Bajo, en la redacción de Heraldo de León.

Altavoces de primer nivel

Tal despliegue explica también la elección del parking del Palacio de Exposiciones como el recinto idóneo para desarrollar el evento frente al “precioso” Campo Hípico, otro de los recintos que ha acogido ediciones del festival anteriormente. “Ambos son buenos recintos y estamos contentos en los dos”. Aunque eso sí, recuerdan que “si queremos tener un festival de primer nivel, no se pueden poner los altavoces que se pondrían en la fiesta de mi pueblo”. “Eso lo tiene que entender la gente”, piden. 

En plena vorágine de producción, Héctor y Diego encuentran un momento en la entrevista para mirar al frente y bosquejar su festival ideal, uno en el que “León fuera Monólogo durante una semana” y que tuviera “diferentes puntos y escenarios” abierto a diferentes tipos de música y, por lo tanto, de públicos. Ese giro hacia el pop en el cartel de este año es, de alguna manera, un “pequeño pasito” en ese sentido. 

Más géneros, más públicos

“Cuando empezamos a hacer el festival teníamos 21 años y éramos full urbanos; nos encantaba el urbano y no salíamos de eso. Nos hemos dado cuenta, a medida que hemos ido creciendo que, aunque nos sigue gustando el urbano, también nos gustan cada vez más otros tipos de música, el pop o el indie. Queremos que siga siendo un festival para toda la ciudad enfocado sobre todo a la gente joven, así que queremos que todos los jóvenes que vengan se sientan identificados con algún estilo”. 

Una "gran" cita anual

La de San Juan y San Pedro será, además, la única cita con el Monoloco este año, ya que tal y como explican sus creadores, presente y futuro pasan por asumir el “formato de los grandes festivales” y “hacer una sola edición en un solo sitio una sola vez al año”. Eso, y en consolidar la marca Monoloco como una “empresa de eventos 360” enfocada a la música, incluyendo representación de artistas (ya cuentan con una buena nómina de talentos locales emergentes), así como “otros proyectos y otras cosas que pronto iremos desvelando”. 

Impacto en la ciudad

Monoloco cuenta también con una estructura laboral estable de una decena de personas que trabajan durante todo el año. Durante los días de festival, son entre “250 y 300 personas” quienes se suman a la plantilla para cuidar todos los detalles que hacen del festival no solo una gran experiencia para las cerca de veinte mil personas que ya ha congregado el festival en ediciones anteriores (el festival de León es segundo en aforo en la Comunidad tras el Sonorama, mientras que el Monoloco Valladolid es el tercero), toda una sacudida para la ciudad: “Puede ser que sea turismo de 20 a 30 años, sí, pero el dinero de una persona de 20 a 30 años vale lo mismo que el de una de cinco”. 

“Al final somos unos chavales que hace cuatro años empezaron con 21 años, entonces no nos tomaban muy en serio; ahora no nada de la magnitud del Monoloco en León y nos gusta mucho poner en valor el impacto que tiene en la ciudad”, dicen con orgullo Héctor y Diego, que también agradecen que empresas como Hijolusa se acerquen al proyecto y lo apoyen.  

Apoyos

“Esta es la primera edición en la que vemos de verdad que hay empresas, que hay patrocinadores, que están apostando fuerte por Monólogo”, aseguran para reclamar a privados y administraciones que se sumen a un evento capaz de generar “millones” extramuros de su cuartel general en los exteriores del Palacio de Exposiciones: “En León nos pasa con la Cultu y nos pasa con las empresas: nos falta unión y apoyar un poco lo de aquí cuando las cosas se dan bien y cuando se dan mal”. 

En este sentido, los creadores de Monoloco también muestran su “rabia” por el pobre apoyo institucional y, aunque destacan las buenas relaciones con el Ayuntamiento, reclaman más oportunidades: “Sentimos que competimos contra festivales de otras provincias y vemos que en todos los lados se reciben ayudas. A nosotros mismos nos llaman de muchas ciudades que quieren montar un festival para gente joven y nos ponen una alfombra roja: te sufragan gastos, te dan dinero, te ponen el recinto, te pagan parte de la producción... Aquí en León todavía estamos en ese punto de que se nos cobra un alquiler del recinto. No hemos llegado ni a ese punto de tener una pequeña ayuda”. 

Héctor y Diego aseguran que con esa “pequeña ayuda” el festival “podría ser mucho más grande” ya que reconocen que el mundo de la música pasa por un momento complicado en el que “los artistas están cobrando muchísimo más: se les está yendo la pinza”. 

Momentos personales

En la entrevista también hay tiempo para comentar momentos más personales. Como la frustración en la primera edición de Valladolid, en la que todo lo que podía salir mal, salió mal, “pero nunca lo dejamos”. O el emotivo “abrazo” entre ambos al ver por primera vez desde detrás del escenario el público colmando el aforo de una de las primeras ediciones. O incluso el “brutal” momento en el que una leyenda de la música urbana como Juan Magán asomó por el escenario del Monoloco. 

¿Y el artista qué falta por llegar al Monoloco? Diego, que no oculta su lado "popero" mantiene que se "jubilará a gusto" el día que traiga a Melendi; Héctor se va a por Duki y C Tangana.  

Regreso a la universidad

Finalmente, un momento para mirar atrás, no hace tanto tiempo, cuando alguien en un grupo de cinco chicos al que habían prohibido las espichas en la Universidad dijeron: "Oye, tenemos que hacer algo”. Y decidieron hacer una fiesta llamada Monoloco en la Plaza de Toros de León. “Ninguno sabía lo que estábamos haciendo, hicimos esa fiesta por hacer; esa misma noche nos dimos cuenta de que podía tener mucho más recorrido, que podía crecer y que podía convertirse en algo grande”, explican. 

Dos años después de aquella fiesta pionera, Héctor Herrero y Diego Bajo dejaban su tarjeta de visita en el Paraninfo de la Universidad con su clase magistral ‘De la Facultad a la vida real y cómo pasar de un 'no' a crear un festival de música exitoso’. Y dos años más tarde de aquella justicia poética, se preparan para batir todos los récords con la décima edición del Monoloco en León.