Cerco a Zapatero: leonés, líder inesperado del PSOE y figura clave del sanchismo
Zapatero es pasado y presente de León, siempre lo ha sido y siempre ha tenido la referencia local en su agenda. En León fue secretario general, en León ideó el asalto a la dirección nacional y más tarde, desde los cimientos plantados en la provincia escaló a la presidencia del Gobierno.
Pero si figura tiene un cordón umbilical que le une al proyecto socialista. En el verano de 2000, el PSOE atravesaba uno de los momentos más delicados de su historia reciente. El partido acababa de encadenar dos derrotas consecutivas en las elecciones generales y buscaba un nuevo liderazgo tras la etapa de Joaquín Almunia. En aquel escenario, el entonces presidente de Castilla-La Mancha, José Bono, aparecía como favorito para asumir el control de la formación.
Sin embargo, un diputado leonés de escasa proyección nacional, José Luis Rodríguez Zapatero, logró imponerse en el congreso federal socialista por apenas nueve votos. Su candidatura se apoyó en un discurso de renovación interna y en una visión optimista del partido en un momento marcado por el desgaste electoral.
Reformas sociales y una agenda de fuerte impacto político
Pero la llegada de Zapatero a La Moncloa en 2004 supuso un giro en la orientación política del PSOE. Durante su primera legislatura impulsó algunas de las reformas sociales más relevantes de las últimas décadas, entre ellas la aprobación del matrimonio entre personas del mismo sexo, la ley de Dependencia, la legislación contra la violencia de género y la ley de Memoria Histórica.
También ordenó la retirada de las tropas españolas de Irak y apostó por un Ejecutivo con presencia equilibrada de hombres y mujeres. Aquellas medidas reforzaron su perfil progresista, aunque varias decisiones provocaron intensos debates políticos y sociales.
Entre los asuntos más controvertidos figuraron el proceso de regularización de cientos de miles de inmigrantes y los contactos mantenidos con ETA durante el intento de negociación para poner fin a la violencia terrorista.
La crisis económica y el final de su etapa
2008 fue el año para revalidar la presidencia, Zapatero afrontó el deterioro económico derivado de la crisis financiera internacional. La recesión y el aumento del desempleo terminaron erosionando gravemente la imagen del Ejecutivo socialista.
Pero no todo fue tan sencillo, las medidas adoptadas durante la última etapa de su mandato supusieron un fuerte desgaste político. El Gobierno aprobó recortes salariales a funcionarios, congeló las pensiones y promovió una reforma constitucional para priorizar el pago de la deuda pública.
En 2011 abandonó el poder tras la victoria electoral de Mariano Rajoy y dejó un PSOE debilitado pese al anuncio, ese mismo año, del cese definitivo de la actividad armada de ETA.
Del distanciamiento interno al regreso al núcleo del PSOE
Después de su salida de La Moncloa, la figura de Zapatero perdió peso dentro del socialismo español durante varios años. En las primarias de 2017 apoyó públicamente a Susana Díaz frente a Pedro Sánchez, alineándose con sectores históricos del partido.
La victoria de Sánchez modificó esa relación. Con el paso del tiempo, el expresidente recuperó influencia y pasó a desempeñar un papel relevante como interlocutor político y apoyo estratégico del actual líder socialista.
Apoyo del sanchismo
La base política de Zapatero siempre ha estado presente. En los últimos años se ha convertido en una de las figuras más activas del entorno político de Sánchez. Participó en campañas electorales, defendió públicamente la ley de amnistía y ejerció labores de interlocución en momentos clave de la relación con el independentismo catalán, especialmente con el expresidente catalán Carles Puigdemont.
Su cercanía al actual presidente del Gobierno contrastó con el creciente distanciamiento de históricos dirigentes socialistas como Felipe González.
La imputación sacude al PSOE
Pero hoy la situación política de Zapatero ha dado un giro tras su imputación en el denominado caso Plus Ultra, una investigación judicial vinculada al rescate público de la aerolínea durante la pandemia y que cuestiona su forma de actuar.
El auto del juez es, inicialmente, demoledor. La Audiencia Nacional investiga presuntos delitos relacionados con tráfico de influencias y otras irregularidades económicas que afectan a su entorno familiar.



