Un descarrilamiento en Gelida agrava la crisis ferroviaria: un fallecido y 37 heridos
La red ferroviaria catalana vivió este martes por la noche uno de sus episodios más críticos en años. Un convoy de la línea R4 de Rodalies, que cubría el trayecto entre Sant Vicenç de Calders y Barcelona, sufrió un grave accidente a la altura de Gelida (Alt Penedès) al impactar contra un muro de contención de la autopista AP-7 que se había desplomado sobre las vías debido a las intensas lluvias.
El siniestro se produjo en el punto kilométrico 64 de la línea del Penedès y dejó un balance de una persona fallecida y 37 heridas, cuatro de ellas en estado grave. La víctima mortal viajaba en la cabina del maquinista junto a otros tres trabajadores en periodo de formación. Por el momento, no se ha facilitado su identidad.
Impacto violento bajo la AP-7
El aviso a los servicios de emergencia se recibió a las 21.02 horas a través del teléfono 112. El tren circulaba en dirección a Barcelona cuando colisionó contra la estructura caída, lo que provocó el descarrilamiento de los primeros vagones. Las imágenes difundidas por pasajeros poco después del accidente mostraban varios coches retorcidos y seriamente dañados.
El lugar del siniestro, situado bajo un puente de la AP-7 y de acceso complicado, dificultó las tareas de rescate. Los Bombers de la Generalitat emplearon cerca de una hora para liberar a uno de los supervivientes atrapados entre los restos del convoy.
Hospital de campaña y traslado de heridos
Ante la magnitud de la emergencia, los Mossos d’Esquadra y el Sistema d’Emergències Mèdiques (SEM) habilitaron un primer punto de atención sanitaria en la masía Can Martí de Baix, propiedad de la familia de la bodega Torelló, muy próxima al lugar del accidente.
Tras una primera evaluación, los heridos fueron derivados a distintos centros hospitalarios. Dos de los pacientes más graves ingresaron en el Hospital de Bellvitge, uno fue trasladado al Vall d’Hebron y otro a la Mútua de Terrassa. El resto recibió atención en hospitales de la comarca.
Investigación judicial en marcha
Ya entrada la madrugada, y bajo una lluvia persistente, la jueza de guardia de Vilafranca del Penedès se desplazó hasta Gelida para autorizar el levantamiento del cadáver e iniciar las primeras diligencias. La investigación para esclarecer las causas exactas del accidente ha quedado en manos de los Mossos d’Esquadra, que analizan el estado del muro y de la infraestructura ferroviaria.
Desde Renfe y el Departament de Territori se ha señalado que el desplome del muro estaría relacionado con el fuerte episodio de precipitaciones registrado en las últimas horas. En municipios cercanos como Sant Sadurní d’Anoia se han acumulado más de 100 litros por metro cuadrado en pocos días.
Servicio ferroviario suspendido
Como medida preventiva, Adif anunció la suspensión total del servicio de Rodalies en Catalunya. Durante la noche y la mañana de este miércoles, técnicos revisan la red ferroviaria tramo a tramo para detectar posibles daños derivados del temporal. La circulación no se reanudará hasta que se garantice la seguridad.
El sindicato de maquinistas SEMAF pidió a sus afiliados que no operen trenes durante toda la jornada, tras una sucesión de incidentes que incluye otro descarrilamiento horas antes en la línea R1, entre Maçanet-Massanes y Tordera, donde un convoy chocó con una roca caída sin causar heridos.
Un temporal con consecuencias mortales
El accidente de Gelida se produce en un contexto marcado por la borrasca Harry, que ha provocado inundaciones, cortes de carreteras y la suspensión de clases en varias comarcas. En el Baix Empordà, los Bombers localizaron este martes el cuerpo sin vida de un hombre de unos 60 años, vecino de Fontanilles, cuyo vehículo fue arrastrado por una riera en Palau-sator.
Tras años de sequía extrema, Catalunya afronta ahora el impacto de lluvias persistentes que han puesto al límite infraestructuras y servicios de emergencia, con un balance de víctimas y daños que sigue creciendo.