Pedro Sánchez niega avisos extraordinarios antes de la entrada masiva en Ceuta

El presidente sostiene que los informes remitidos al Gobierno contenían alertas rutinarias y no anticiparon la dimensión de la llegada de migrantes
Pedro Sánchez, durante su intervención.
Pedro Sánchez, durante su intervención.

Pedro Sánchez ha negado este jueves en el Congreso que el Gobierno recibiera advertencias extraordinarias que permitieran anticipar la entrada masiva de migrantes registrada en Ceuta los días 30 y 31 de julio. El presidente ha defendido que el Ejecutivo revisó la documentación elaborada por los organismos de seguridad durante las jornadas anteriores y que ninguno de esos informes permitió prever la magnitud de lo ocurrido.

“La respuesta es clara: no lo hizo, no lo hizo”, ha afirmado Sánchez durante su comparecencia ante el Pleno de la Cámara Baja, convocada para explicar la actuación del Gobierno ante la crisis registrada en la ciudad autónoma.

Según ha detallado, el Ejecutivo examinó “todos los informes, todos los mensajes, notas verbales de las Fuerzas y Cuerpos de Seguridad del Estado, también de nuestro Centro Nacional de Inteligencia” que fueron trasladados tanto a responsables políticos como a la Delegación del Gobierno en Ceuta.

El Gobierno asegura que los avisos fueron rutinarios

Sánchez ha sostenido que aquella documentación se limitaba a reflejar la evolución de los acontecimientos y a trasladar advertencias dentro de los cauces habituales, sin anticipar una operación de las dimensiones que posteriormente se produjo.

“Puedo asegurarles que ninguna iba más allá de la descripción de los datos, del aviso rutinario y que ninguno, por cierto, previó ni la escala, ni la probabilidad de lo que finalmente se produjo”, ha señalado ante los diputados.

La explicación del presidente se produce en plena controversia política sobre si las autoridades españolas disponían de información previa suficiente para adoptar medidas adicionales en la frontera con Marruecos.

Más de 70.000 entradas durante la crisis

La comparecencia de Sánchez está centrada en la crisis migratoria que llevó a más de 70.000 personas a intentar entrar irregularmente en Ceuta durante los días 30 y 31 de julio. El Ejecutivo ha defendido desde el comienzo de la controversia que la dimensión alcanzada por el episodio no había sido anticipada por los informes recibidos.

El presidente ha situado los hechos en un escenario complejo en el que confluyeron factores migratorios, sociales, tecnológicos y geopolíticos, mientras la oposición reclama responsabilidades por la gestión de la frontera y por la información disponible antes de la llegada masiva.

Sánchez anuncia la publicación de la documentación

En el marco de su intervención, el jefe del Ejecutivo ha anunciado además su intención de hacer público un dosier que reúna los informes correspondientes a los días previos a la entrada masiva. El objetivo, según ha explicado, es que la documentación pueda ser examinada por los medios de comunicación y por la ciudadanía.

Sánchez ha rechazado que el Gobierno conociera de antemano la dimensión del episodio y decidiera no actuar. En este sentido, ha defendido que resulta “absurdo” plantear que el Ejecutivo fuera advertido y permaneciera deliberadamente inactivo.

La publicación de esos documentos permitirá poner el foco sobre el contenido de las comunicaciones recibidas por las autoridades españolas y sobre la información que circuló por las distintas estructuras policiales, de inteligencia y de la Administración durante los días anteriores a la crisis.