El sexto encierro de San Fermín deja diez heridos y cinco traslados al hospital
El sexto encierro de los Sanfermines estuvo marcado por la velocidad de los toros de La Palmosilla y por el lucimiento de numerosos corredores, que lograron correr durante varios metros delante de las reses e incluso entre ellas. A diferencia de la jornada anterior, la calle Estafeta ofreció algunos espacios que permitieron carreras más limpias y vistosas, pese a la elevada afluencia de participantes propia del fin de semana.
La carrera comenzó con una salida compacta desde Santo Domingo, donde los cabestros guiaron a una manada agrupada. Poco después, dos toros castaños tomaron la delantera, sorprendiendo a varios corredores, que acabaron en el suelo mientras trataban de protegerse y evitar ser pisoteados. En la curva de Mercaderes volvieron a producirse caídas, una escena habitual pese al pavimento antideslizante instalado en ese tramo.
Nobleza de la manada y tensión en la entrada a la plaza
El encierro se resolvió en apenas dos minutos y 23 segundos. Durante buena parte del recorrido, los animales mantuvieron un comportamiento noble, esquivando a los corredores caídos y continuando su camino hacia la Plaza de Toros sin provocar incidentes mayores.
Sin embargo, el momento de mayor peligro llegó en el acceso al coso pamplonés. Uno de los toros realizó varios derrotes y llegó a enganchar el pantalón de un corredor con un pitón, arrastrándolo durante unos instantes antes de que pudiera zafarse.
Diez heridos y cinco traslados al hospital
El balance sanitario del sexto encierro se cerró con diez personas heridas por contusiones de diferente consideración, de las que cinco tuvieron que ser trasladadas al hospital para recibir atención médica.
Además, continúan ingresados dos corredores de jornadas anteriores: un joven alicantino de 30 años, operado de urgencia tras sufrir una cornada en la cara durante el encierro del sábado, y un hombre de 65 años que permanece hospitalizado por un neumotórax bilateral sufrido en el cuarto encierro, aunque evoluciona favorablemente.
Las autoridades insisten en respetar las normas
A pesar del desarrollo relativamente limpio de la carrera, volvieron a repetirse conductas de riesgo, con algunos participantes tocando a los toros o intentando agarrarles los pitones. Las autoridades recuerdan que estas acciones ponen en peligro tanto a los corredores como a los propios animales y pueden ser sancionadas.
También se insiste en la prohibición de portar objetos como mochilas, vasos, cámaras o teléfonos móviles durante el encierro, ya que pueden provocar accidentes. Precisamente, la Policía Municipal volvió a identificar este domingo al corredor que el día anterior había participado disfrazado del personaje del Jóker, tras detectarle nuevamente con un teléfono móvil durante la carrera.
La Palmosilla confirma su protagonismo en San Fermín
La ganadería de La Palmosilla, una de las más jóvenes del ciclo sanferminero, firmó su segunda participación en los encierros de Pamplona. Tras recorrer más de 1.100 kilómetros desde Tarifa, los seis toros completaron un encierro rápido y, en líneas generales, ordenado, antes de ser lidiados por la tarde en la Plaza de Toros.
El hierro gaditano regresaba al recorrido después de protagonizar en la pasada edición uno de los encierros más peligrosos de la última década, en el que cuatro corredores resultaron corneados. En esta ocasión, aunque la tensión no desapareció, el comportamiento de la manada permitió un desarrollo mucho más fluido y espectacular.