"Éxito total" de la misión lunar Artemis II que ya está en casa; próximo objetivo: Marte
Este viernes cerró con éxito la misión Artemis II, la primera desde 1972 en llevar a personas de nuevo a la órbita de la Luna. La cápsula Orión regresó con sus cuatro astronautas en perfecto estado, mientras el equipo en Houston celebraba con aplausos el desenlace de estos diez días tan relevantes y sin problemas graves.
Jared Isaacman, administrador de la NASA, expresó con orgullo: «Estados Unidos ha vuelto a enviar astronautas a la Luna y traerlos de regreso a salvo», destacando el logro alcanzado con la nave Orión y el poderoso cohete SLS durante esta prueba crucial.
La perfecta meteorología acompañó a la tripulación, la más diversa hasta la fecha en una misión lunar, que alcanzó la órbita el pasado lunes tras despegar sin incidentes el 1 de abril desde Cabo Cañaveral, Florida. Este buen clima se mantuvo durante el amerizaje, que tuvo lugar en el Pacífico, frente a la costa de San Diego, California.
Welcome home Reid, Victor, Christina, and Jeremy! 🫶
— NASA (@NASA) April 11, 2026
The Artemis II astronauts have splashed down at 8:07pm ET (0007 UTC April 11), bringing their historic 10-day mission around the Moon to an end. pic.twitter.com/1yjAgHEOYl
Retos superados
La NASA calificó el descenso como «perfecto» y adelantó que los equipos de rescate fueron los primeros en acercarse a la cápsula para comprobar la seguridad del entorno, especialmente del aire y el agua, antes de permitir que los astronautas —Reid Wiseman, Christina Koch, Victor Glover y Jeremy Hansen— salieran de Orión.
El comandante Reid Wiseman cerró una misión llena de hitos que servirán para impulsar futuras expediciones del programa Artemis. El plan es alunizar dos veces en 2028 y realizar una órbita terrestre en 2027, mientras se avanza en la construcción de una base lunar.
La tripulación superó récords históricos: alcanzaron una distancia máxima de 406.771 kilómetros, superando a la misión Apolo 13 de 1970. Además, por primera vez probaron un sistema vital humano en la cara oculta de la Luna, enfrentándose a un apagón de comunicaciones de 40 minutos que les permitió contemplar un eclipse de más de 50 minutos y realizar observaciones únicas.
El regreso de la tripulación
Durante el viaje, surgieron momentos curiosos y humanos, como cuando Wiseman recibió un emotivo homenaje: sus compañeros bautizaron ‘Carroll’ a un cráter lunar en memoria de su esposa fallecida. También hubo anécdotas humorísticas, como un frasco de Nutella flotando en la cápsula, y algún que otro contratiempo menor con el baño y olores desagradables.
El reingreso fue especialmente delicado, pues se trató de la primera prueba del escudo térmico con tripulación. Este blindaje soportó temperaturas extremas generadas por la fricción contra la atmósfera, que llegaron a alcanzar entre 1.650 y 2.760 grados centígrados, mientras la nave iba a casi 40.000 km/h, con desaceleraciones de hasta cuatro veces la gravedad.
Los astronautas fueron recuperados por fuerzas armadas y personal de la NASA, trasladados primero a una plataforma inflable y luego evacuados en helicópteros hacia un buque donde recibieron atención médica, para proceder más tarde a exámenes más completos en tierra.
Reconocimientos
Jared Isaacman, presente durante el rescate, señaló emocionado: «Estamos regresando a la Luna. Lo hacemos para quedarnos» y añadió que dominando las habilidades en su superficie, se preparan para futuras exploraciones en Marte. «Es un momento increíblemente emocionante. Y no vamos solos: estamos llevando a todos con nosotros».
El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, felicitó a la tripulación a través de Truth Social, calificando el vuelo y aterrizaje como «espectaculares» y anticipó que el país mantendrá el impulso para la exploración espacial, con un ojo puesto en Marte. «Lo haremos de nuevo y luego, siguiente paso, Marte», aseguró.
Desde la NASA, los responsables destacaron el éxito del equipo técnico tras estos diez días de misión. Amit Kshatriya, administrador asociado, reconoció el papel fundamental de quienes diseñaron y apoyaron la nave, y afirmó que «el camino hacia la superficie lunar sigue abierto», aunque «los retos por delante serán mayores».
Tras orbitar la Luna sin alunizar, esta misión marca el regreso de astronautas a sus proximidades tras más de 50 años desde la era Apolo. El trabajo realizado ahora sentará las bases para futuras gestas espaciales que aspiran a conquistar nuevos horizontes.



