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Artemis 2 inicia el regreso tras rodear la cara oculta de la Luna

La misión de la NASA bate récords históricos y permite a cuatro astronautas observar un eclipse total y zonas inéditas del satélite

La nave Orion, integrada en la misión Artemis 2, ha comenzado su trayectoria de regreso a la Tierra tras completar su sobrevuelo alrededor de la Luna. A bordo viajan Reid Wiseman, Victor Glover, Christina Koch y Jeremy Hansen.

Durante esta fase, la tripulación ha marcado un nuevo hito al alejarse hasta 406.771 kilómetros de la Tierra, la mayor distancia alcanzada jamás por seres humanos, superando la referencia establecida por la misión Apolo 13.

El silencio tras la Luna

Uno de los momentos clave del viaje se produjo cuando la nave quedó oculta tras el satélite, provocando una interrupción de comunicaciones de unos 41 minutos. Este fenómeno, habitual en misiones lunares, se produce cuando la propia Luna bloquea la señal con la Tierra.

Tras recuperar la conexión, las imágenes transmitidas mostraron una perspectiva poco común: la Tierra emergiendo desde el horizonte lunar, en una escena captada desde el hemisferio oculto del satélite.

Exploración de territorios nunca vistos

Durante varias horas, la tripulación centró su actividad en la observación directa de la superficie lunar. A diferencia de misiones anteriores, los astronautas han podido contemplar zonas del hemisferio oculto con una visión tridimensional y en condiciones de iluminación parcial.

Entre los puntos de interés analizados figura el Mare Orientale, una de las grandes estructuras de impacto del satélite, situada en el límite entre la cara visible y la oculta.

Un eclipse exclusivo desde el espacio

Ya en la trayectoria de retorno, los cuatro astronautas presenciaron un eclipse solar total desde su posición. El fenómeno se prolongó durante cerca de una hora, una duración muy superior a la que puede observarse desde la Tierra, y solo visible desde la ubicación concreta de la nave.

Trabajo científico en pleno vuelo

La misión ha permitido documentar hasta 35 enclaves seleccionados por el equipo científico. La tripulación organizó turnos de observación y registro, combinando fotografía, descripción visual y comunicación constante con el centro de control en Houston.

Este enfoque ha facilitado una recopilación de datos que complementa las imágenes obtenidas por sondas automáticas en décadas anteriores.

Un paso más en el regreso humano a la Luna

Aunque Artemis 2 no incluye alunizaje, sí supone un avance decisivo en el programa de exploración lunar. La misión amplía el conocimiento directo del satélite y marca nuevas referencias en vuelos tripulados más allá de la órbita terrestre.

Además, sus cuatro tripulantes se incorporan al reducido grupo de personas que han observado la Luna a corta distancia, ampliando un registro histórico que no se actualizaba desde las misiones Apolo del siglo XX.