Nafti tiene un serio problema: 1 punto de 15 posibles y la grada ya le mira de reojo
La etapa de Mehdi Nafti al frente de la SD Ponferradina atraviesa su momento más delicado, y eso que apenas acaba de comenzar. Desde su llegada al banquillo de El Toralín el pasado mes de noviembre, el conjunto berciano solo ha sido capaz de sumar un punto de los últimos quince posibles, un registro que ha disparado las alarmas tanto en la grada como en los despachos del club.
La Deportiva encadena ya ocho jornadas consecutivas sin conocer la victoria, una dinámica que mantiene al equipo en una posición muy comprometida y sin señales claras de mejoría en el juego ni en los resultados.
Sin margen y con el crédito agotándose
Más allá del contexto heredado, los números empiezan a pesar demasiado sobre el técnico franco-tunecino. El equipo no ha logrado cambiar su inercia negativa y las soluciones desde el banquillo no terminan de aparecer. La falta de puntos ha reducido al mínimo el margen de error de Nafti, cuya continuidad ya no parece garantizada si la situación se prolonga.
Aunque el club insiste en ofrecerle respaldo, la realidad es que el tiempo juega en su contra y cada jornada sin victoria incrementa la presión sobre su figura.
El mercado, último salvavidas
Tanto el propio Nafti como el presidente del club, José Fernández Nieto, han reconocido públicamente que la Ponferradina acudirá al mercado de invierno en busca de refuerzos que permitan corregir los desequilibrios de la plantilla. La prioridad pasa por liberar fichas y generar margen salarial, como ya se intentó con la operación frustrada de Pablo Clavería.
"El problema es que el equipo tiene una situación que no ayuda a conseguir que algunos jugadores se decidan a venir", se ha remarcado desde el propio cuerpo técnico.
Y así es, pero el margen del técnico es tan estrecho que hoy nadie apuesta por su continuidad en las próximas jornadas, por mucho que los mensajes aparezcan en sentido contrario.
Una paciencia que ya se agotó otras veces
La historia reciente invita a la cautela. En noviembre, la entidad berciana destituyó a Fer Estévez tras la derrota en Vigo, en una decisión tomada con rapidez y sin apenas margen de reacción. Un precedente que demuestra que los planes iniciales pueden cambiar si los resultados no acompañan.
El mercado de invierno se presenta como la última bala de Nafti. Si los refuerzos no llegan o no surten efecto inmediato, el técnico podría verse abocado a una salida anticipada. En una competición donde cada punto cuenta, la Ponferradina no puede permitirse prolongar una situación que amenaza con comprometer seriamente sus objetivos de la temporada. Y ahora ese objetivo es asegurar la permanencia.
