Las campanas vuelven a la Ermita de San Antonio
Las campanas de la Ermita de San Antonio han vuelto a formar parte del paisaje sonoro de Val de San Lorenzo tras concluir los trabajos de restauración de sus yugos, unas piezas que presentaban un notable deterioro y cuyo estado hacía necesaria una intervención para garantizar tanto su conservación como su correcto funcionamiento.
Los trabajos han sido realizados por Campanas Quintana, empresa familiar de Palencia especializada en la restauración de campanas y de sus estructuras de soporte. La actuación permite recuperar el funcionamiento de un conjunto que forma parte de la identidad patrimonial de la localidad maragata.
Una ermita ligada a la historia del municipio
Construida en 1719 en el centro del municipio leonés, la Ermita de San Antonio constituye uno de los principales referentes arquitectónicos y culturales de Val de San Lorenzo. Su elemento más característico es la Torre del Reloj, visible desde buena parte del casco urbano y convertida desde hace más de un siglo en uno de los iconos de la localidad.
El edificio alberga un reloj Canseco original de 1898, una maquinaria histórica que continúa siendo uno de los grandes atractivos patrimoniales del conjunto junto a las campanas que ahora recuperan su sonoridad.
Una restauración dentro de un proyecto más amplio
La recuperación de los yugos se enmarca en un proceso de conservación más amplio de la torre. El pasado mes de febrero, la Comisión Territorial de Patrimonio de León, presidida por el delegado territorial de la Junta, Eduardo Diego, informó favorablemente sobre el proyecto de restauración y adecuación de la Torre del Reloj.
El organismo autonómico emitió, no obstante, varias recomendaciones técnicas para la ejecución de las obras. Entre ellas figura que "el despliegue de cableados y conducciones se realice oculto o integrado al edificio", que el cuadro general de mando y protección "se aloje en un armario de madera" y que la restauración del reloj histórico sea ejecutada por "un profesional con conocimientos en la materia".
Una torre centenaria
La actual Torre del Reloj fue levantada en 1896 y alcanza aproximadamente los 20 metros de altura. De planta rectangular, dispone de un acceso independiente respecto a la ermita mediante una puerta situada en la fachada este.
Desde ese punto arranca una escalera de caracol de madera que comunica los tres niveles interiores de la construcción: el campanario, la sala donde se encuentra la maquinaria del reloj y el chapitel que corona el edificio.
Esta singular configuración ha convertido la torre en uno de los elementos patrimoniales más reconocibles de Val de San Lorenzo.