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La memoria de los montes quemados: los forestales inician las protestas

Trabajadores del operativo contra incendios recorren desde este viernes zonas devastadas por el fuego del pasado verano en León y otras provincias para exigir mejoras en la gestión forestal y evitar que la catástrofe caiga en el olvido

Los trabajadores del operativo de incendios forestales han iniciado este viernes una serie de marchas reivindicativas por territorios arrasados por el fuego el pasado verano en Castilla y León. La primera de estas movilizaciones discurre entre Riello y Fasgar, en la provincia de León, y marca el inicio de un calendario de ocho recorridos que se prolongarán durante las próximas jornadas por diferentes comarcas de la comunidad.

La convocatoria parte de la Asociación de Trabajadores de Incendios Forestales de Castilla y León (ATIFCYL), que plantea estas caminatas como un gesto simbólico para recordar la magnitud de los incendios y reclamar cambios en la gestión del monte. Según la organización, la iniciativa pretende mantener viva la memoria de lo ocurrido y reclamar una revisión profunda de las políticas de prevención y extinción.

Desde el colectivo subrayan que las marchas son “un acto de memoria y de dignidad” y advierten de que los grandes incendios no son hechos aislados. En su opinión, responden a años de decisiones políticas y a deficiencias estructurales en el modelo de gestión forestal.

Un calendario de marchas por comarcas afectadas

La primera de las caminatas ha comenzado este viernes entre Riello y Fasgar, una de las zonas especialmente castigadas por el fuego. A partir de ahí, la iniciativa recorrerá durante los próximos días distintos puntos de las provincias de León, Burgos, Zamora y Ávila.

Entre las rutas previstas figuran el recorrido entre Barniedo de la Reina y Riaño, el trayecto entre Las Médulas y Ponferrada, o la marcha entre Nogarejas y Castrocalbón. También se han programado recorridos en Quintanilla del Coco, Santo Domingo de Silos, Molezuelas de la Carballeda, Villardeciervos, Puerto del Pico y Mombeltrán.

Todas las marchas comenzarán a las 10.00 horas, salvo la organizada en Las Médulas, que arrancará a las 9.00.

Una convocatoria abierta al mundo rural

ATIFCYL ha planteado estas movilizaciones como una iniciativa abierta a la participación ciudadana. La organización ha invitado a sumarse a vecinos de las zonas afectadas, asociaciones culturales y medioambientales, profesionales forestales y miembros del operativo contra incendios.

El colectivo insiste en que la reivindicación va más allá del ámbito laboral y pretende defender un modelo de gestión forestal que garantice la protección del medio natural y la seguridad de las poblaciones rurales.

Según explican desde la asociación, la movilización también busca reforzar la idea de que el operativo contra incendios es un servicio público esencial para el territorio.

Un informe cifra el impacto del fuego

Las marchas coinciden con la difusión de un estudio que analiza el impacto de los grandes incendios del pasado verano en la provincia de León. El trabajo ha sido elaborado por investigadores de la Asociación Cultural ProMonumenta, bajo la dirección del investigador David Gustavo López.

El informe evalúa los daños ocasionados en el patrimonio natural, arqueológico y etnográfico, así como el coste económico derivado de la catástrofe. El documento también examina las actuaciones de las administraciones para hacer frente a las consecuencias del fuego.

Una factura cercana a los 500 millones

Según las conclusiones del estudio, los incendios provocaron pérdidas estimadas en 477 millones de euros. En total, el fuego arrasó 129.836 hectáreas, afectando a ecosistemas de gran valor ambiental y cultural.

Entre las áreas dañadas figuran enclaves emblemáticos como Las Médulas, además de hayedos de Picos de Europa, abedulares en la zona de Fasgar y extensos robledales de montaña.

Los incendios también dejaron un balance humano trágico, con cuatro personas fallecidas en Castilla y León y numerosos heridos, algunos de gravedad.

“El monte no se quema solo”

Con estas marchas, los trabajadores forestales pretenden recordar que la recuperación de los territorios afectados requerirá años de trabajo y políticas públicas sostenidas.

Desde ATIFCYL resumen el sentido de la iniciativa con un mensaje que resume el espíritu de las movilizaciones: “el monte no se quema solo y el olvido también es una forma de incendio”.