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Sergio Carro asume el liderazgo provincial de IU y abre una "época política distinta"

La formación de izquierdas constituye su nueva dirección provincial en León para "reforzar el trabajo político, municipal y social en el territorio"

Sergio Carro (002)
El lacianiego Sergio Carro, nuevo coordinador provincial de Izquierda Unida en León.

Izquierda Unida ha constituido oficialmente su nueva Dirección Provincial en la provincia de León, un órgano que inicia su andadura con el objetivo de reforzar la coordinación interna, fortalecer el trabajo municipalista y consolidar una alternativa política centrada en la defensa del medio rural, los servicios públicos, la justicia social y la transición ecológica justa, tal y como informó la formación este viernes.

La coordinación provincial recae en Sergio Carro, quien asume esta responsabilidad con el compromiso de impulsar una organización “más cercana, más útil y más conectada con la realidad social y territorial de la provincia”. Sergio Carro, de 27 años, es graduado en Historia y Ciencias de la Música por la Universidad de Oviedo y ha desarrollado su actividad profesional en el ámbito cultural, educativo y de la comunicación, con especial vinculación al medio rural. Ha sido concejal en el Ayuntamiento de Villablino.

El nuevo equipo lo componen Alba Díez, Rubén Estévez, María Aurora Panizo, Hugo Merayo y Laura Fernández, quien también es concejala en el Ayuntamiento de San Andrés del Rabanedo.

Una "etapa política distinta"

Sergio Carro ha subrayado que esta nueva etapa nace con la voluntad de abrir un ciclo político diferente en León: “Esta nueva dirección provincial no nace para administrar inercias, sino para abrir una etapa política distinta en la provincia de León. Vivimos un momento en el que demasiada gente siente que la política no responde a sus problemas reales: la vivienda, el empleo digno, el abandono del medio rural o la pérdida de servicios públicos. Y frente a eso, no podemos conformarnos con discursos vacíos ni con gestos simbólicos.”

En relación con la provincia de León y la experiencia política reciente, ha añadido “La experiencia de haber formado parte de las últimas elecciones autonómicas en Castilla y León me ha permitido conocer de primera mano la profundidad de determinados problemas estructurales. No hablamos de fallos puntuales ni de situaciones aisladas, sino de dinámicas que se repiten y que tienen su origen en la inoperancia política y en la ausencia de decisiones valientes.”

El arraigo como clave

“Hay problemas que no se corrigen porque no dependen únicamente de una institución concreta. Hay dinámicas que se mantienen porque existen estructuras que apenas cambian, y porque se siguen aplicando las mismas fórmulas y las mismas recetas de hace décadas para afrontar problemas que son ya plenamente del año 2026.”

Frente a ello, ha defendido la necesidad de una respuesta firme desde el territorio: "No se trata solo de oponerse, sino de arraigarse. De volver a poner en el centro nuestra soberanía energética, nuestros recursos, nuestros servicios públicos y nuestra capacidad de decidir sobre el futuro de la provincia. O recuperamos ese control desde abajo, o el proceso de vaciamiento de nuestro medio rural y nuestras comarcas seguirá avanzando".