El tiempo

La Verónica cumple un siglo como icono de la Semana Santa leonesa

La imagen, creada en 1926, brilla con luz propia en el seno de la Cofradía del Dulce Nombre de Jesús Nazareno, y destaca por su historia y evolución artística
veronica1
El paso de La Verónica alcanza este año su centenario dentro de la Semana Santa de León, consolidado como una de las imágenes más representativas del patrimonio cofrade de la ciudad.

El paso de La Verónica alcanza este año su centenario dentro de la Semana Santa de León, consolidado como una de las imágenes más representativas del patrimonio cofrade de la ciudad.

La talla, que ha sido objeto de numerosos actos previos a la llegada del tiempo santo, rememora la escena tradicional de la mujer que, según la piedad popular, limpió el rostro de Cristo durante el camino al Calvario, un episodio no recogido en los evangelios pero profundamente arraigado en la tradición cristiana.

Origen y autoría de la imagen

La escultura fue realizada en 1926 en pasta de madera por el artista valenciano Francisco de Pablo Panach. Su llegada a León quedó documentada en la prensa de la época, que la situaba como procedente de talleres especializados de Valencia. 

No obstante, los registros económicos de la cofradía no reflejan su adquisición, lo que ha llevado al historiador Antonio Alonso Morán a apuntar a una posible financiación mediante aportaciones populares.

Durante años, su estética, cercana a la producción seriada de imaginería religiosa, generó dudas sobre su carácter único, aunque posteriores estudios han reforzado su atribución artística.

Transformaciones en el paño

Uno de los elementos más característicos del paso es el paño que la figura sostiene, donde se representa el rostro de Cristo. Este ha experimentado diversas modificaciones a lo largo del tiempo. En 1946, el pintor leonés Demetrio Monteserín realizó una primera versión, sustituida en 1963 por otra elaborada en talleres especializados y donada por la familia Restituto Labanda Cordero.

A lo largo de las décadas se han incorporado nuevos paños, como el realizado en 1991 por Manuel López Bécker o el de 2016, obra del pintor malagueño Pepe Palma Santander. Más recientemente, en 2022, el leonés Luis Zotes Flecha firmó otra pieza donada por un hermano de la cofradía, a la que se sumó en 2024 un nuevo paño creado por Luis Miguel Robles García.

Un trono singular en la imaginería local

La imagen, que brilla con luz propia en el seno de la Cofradía del Dulce Nombre de Jesús Nazareno, procesiona sobre un trono diseñado en 1992 por el escultor leonés Melchor Gutiérrez San Martín. Concebido inicialmente para otro paso, destaca por su complejidad iconográfica: incluye representaciones de los doce apóstoles, la Virgen María acompañada por María Magdalena y María de Cleofás, además de un Cristo yacente flanqueado por ángeles. La obra, realizada en fibra de vidrio, es considerada una de las más originales del conjunto procesional leonés.

Símbolo de fe y tradición

Cien años después de su llegada, La Verónica continúa siendo una referencia dentro de la imaginería pasional de León, tanto por su valor artístico como por el significado simbólico que encarna: el gesto de compasión ante el sufrimiento, convertido en una de las escenas más reconocibles de la tradición cofrade.