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El huerto del Gadañón, una cosecha de aprendizaje y solidaridad

El proyecto, en colaboración con la Fundación Presta Ayuda, une a escolares, usuarios del CEAS y del CRE de San Andrés del Rabanedo y voluntarios en una iniciativa intergeneracional con impacto educativo y social

En el huerto del Gadañón no solo se cultivan plantas. También crecen vínculos, aprendizajes y una forma de entender la comunidad basada en la colaboración. Este proyecto, desarrollado junto a la Fundación Presta Ayuda, ha logrado implicar a distintos colectivos en una iniciativa que combina educación, sostenibilidad y apoyo social.

Un puente entre generaciones

La iniciativa tiene su continuidad en el huerto de Alcoba de la Ribera, donde los beneficiarios de la Fundación participan en las tareas agrícolas y reciben los productos cultivados. De este modo, el proyecto no se queda en lo simbólico: tiene una repercusión directa en la vida de las personas implicadas.

Pero el proceso comienza mucho antes, en el CEIP Teodoro Martínez Gadañón. Allí, alumnos de entre 3 y 11 años siembran y cuidan las plantas en sus primeras fases, antes de que sean trasladadas al huerto. Se trata de un aprendizaje práctico que conecta el aula con la realidad.

La respuesta del alumnado ha ido en aumento. En el último año, la participación ha pasado de 78 a 208 estudiantes, consolidando el proyecto dentro del centro educativo.

Una red que acompaña

El huerto también cuenta con la colaboración de usuarios del CEAS y del CRE de San Andrés del Rabanedo, que se encargan del mantenimiento de los semilleros. Su participación se enmarca en programas de acompañamiento más amplios, reforzando el componente social de la iniciativa.

Así, el proyecto no solo garantiza el acceso a productos de temporada, sino que también promueve valores como la responsabilidad compartida, el trabajo en equipo y la integración.

Cambios en el semillero

Este curso, la organización es diferente. Cada clase dispone ahora de una o dos bandejas identificadas con el nombre de todos los niños y niñas de la clase.

El semillero se ha trasladado al patio del centro, una decisión que permite que las plantas se adapten mejor a las condiciones exteriores antes de su traslado definitivo al huerto de Alcoba. Durante las vacaciones de Semana Santa, el cuidado corre a cargo de voluntarios de la Fundación.

A la vuelta, el relevo lo toman los propios alumnos, quienes serán responsables de los semilleros y de su riego, que se realizará entre dos y tres veces por semana.

Aprender fuera del aula

El proyecto también contempla actividades específicas para el tercer ciclo de Primaria. El alumnado de 5º participará en la plantación de fresas en la pirámide del centro durante el tercer trimestre.

En el caso de 6º, está prevista una visita al huerto de Alcoba de la Ribera, a la espera de la concesión de un autobús solicitado por la Fundación. De confirmarse, los estudiantes podrán colaborar directamente en las tareas de plantación.

Un calendario compartido

Las jornadas de plantación se celebraron los días 25 y 26 de marzo en el patio del centro. La preparación del material y la organización del espacio corrieron a cargo de los participantes de la Fundación Presta Ayuda.

A lo largo de ambas mañanas, los distintos cursos de Infantil y Primaria se fueron incorporando de forma escalonada a la actividad.

El huerto del Gadañón se consolida así como un espacio de encuentro donde distintas generaciones trabajan juntas con un objetivo común. Y donde cada semilla plantada es también una oportunidad para aprender y compartir.