El primer eclipse de Guzmán, junto a sus abuelos en Trobajo
Guzmán y sus abuelos cambiaron el parque por una tarde muy especial. Desde el monte de Trobajo del Camino esperaron juntos la llegada del eclipse, pendientes de cada cambio que se producía en el cielo.
Cuando la luz comenzó a desaparecer, sus abuelos pudieron experimentar una sensación difícil de explicar: "Esa sensación de la desaparición de la luz, con una sombra rara, te produce una paz insólita".
Todos mirando al cielo
El fenómeno fue reuniendo a vecinos y curiosos en el monte. Poco a poco, "se empieza a juntar gente y más gente, todos mirando al cielo, como si fuera una película del espacio", una escena tan sorprendente como el propio eclipse.
Entre los espectadores estaba Guzmán, pendiente de todo cuanto sucedía a su alrededor y especialmente sorprendido por las peculiares gafas que utilizaban los asistentes para poder observar el Sol con seguridad.
El recuerdo de sus abuelos
Más allá del espectáculo astronómico, aquella jornada tuvo para Guzmán un significado especial. Sus abuelos quisieron aprovechar una ocasión que "no se disfruta en muchos años" para enseñarle a las nuevas generaciones lo que significa vivir un eclipse.
El pequeño se llevó así su primer recuerdo de un fenómeno que difícilmente olvidará. Quizá con el paso del tiempo no recuerde cada detalle de aquel cielo oscurecido, pero sí permanecerá una imagen: "Su primer eclipse con sus abuelos".
En Trobajo del Camino, Guzmán aprendió que algunos acontecimientos extraordinarios se convierten en recuerdos todavía más especiales cuando se comparten con quienes más quieres.