Festones: Playmobil y Semana Santa
A pocas jornadas de que la ciudad vuelva a sumergirse en la celebración de la Semana Santa de León, uno de los escaparates más fotografiados del centro de la ciudad ya vuelve a captar la atención de vecinos y visitantes. La tienda Festones, en el entorno de La Inmaculada, ha vuelto a llenar su vitrina con una escena a escala protagonizada por figuras de Playmobil que recrean algunos de los momentos más reconocibles de la tradición pasional leonesa.
La iniciativa alcanza en 2026 una nueva edición y se ha convertido en una cita habitual para quienes pasean por la zona en los días previos al inicio de las procesiones. El montaje reproduce uno de los episodios más simbólicos del calendario cofrade de la ciudad: El Encuentro de la Semana Santa de León, con las imágenes de Jesús Nazareno, La Virgen Dolorosa y San Juan Evangelista.
Cientos de figuras y semanas de trabajo
El responsable del comercio familiar, Jorge Pérez Algorri, explica que el montaje requiere numerosas horas de preparación. Cada año se reviste a las figuras con túnicas de papones, mantillas o trajes civiles para recrear con detalle el ambiente de las procesiones.
En total participan entre "800 y 900 Playmobil", distribuidos en una escena donde aparecen autoridades locales, vecinos del barrio y personajes conocidos. Entre ellos se pueden reconocer versiones en miniatura del presentador Jesús Calleja, de su hermano Kike Calleja o del aventurero televisivo Frank Cuesta, popularmente conocido como 'Frank de la Jungla'.
Un recuerdo para quienes ya no están
Entre las figuras hay también un detalle simbólico que se repite desde hace años: algunos Playmobil llevan pequeñas alas. Con ese gesto los propietarios recuerdan a personas que "han formado parte de nuestro escaparate y que ahora desgraciadamente ya nos han abandonado".
La escena llama la atención cada año y convoca ante ella a cientos de leoneses curiosos por ver las novedades de la nueva recreación.
Participación abierta de los vecinos
El montaje mantiene también un carácter participativo. Los propietarios animan a clientes y conocidos a aportar sus propios muñecos, que después pasan a formar parte de la escena. En ediciones anteriores han aparecido desde el cartero del barrio hasta familias completas representadas en miniatura.
Lo que comenzó hace años como una apuesta entre amigos —tratar de reproducir un paso de la Semana Santa con estas figuras— se ha convertido en una parada casi obligada para muchos leoneses cuando se acercan los días grandes de la tradición cofrade. Niños y adultos se detienen frente al cristal buscando caras conocidas o descubriendo nuevos detalles en una escena que cada año vuelve a crecer.
