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Silencio y devoción en la Adoración de las Llagas

La procesión, de la Cofradía del Santo Sepulcro Esperanza de la Vida, recorre León en silencio y oración, iluminado por quinqués, en un acto de profunda devoción y tradición

Tras solicitar el permiso a la Madre Abadesa, los hermanos de la Cofradía del Santo Sepulcro - Esperanza de la Vida (1992) iniciaron la solemne procesión de Las Llagas de Cristo, uno de los actos más íntimos y singulares de la Semana Santa leonesa. El cortejo avanzó en absoluto silencio, invitando a los asistentes a participar con recogimiento, mientras la luz de los quinqués iluminaba la imagen del Santísimo Cristo Esperanza de la Vida, realzando su dramatismo en la noche leonesa.

Cinco paradas de oración

El recorrido se estructuró en cinco paradas, cada una dedicada al rezo de una de las Llagas de Cristo. En cada punto, la oración, el canto y el silencio se alternaban, mientras un tambor grave marcaba el ritmo del cortejo. La solemnidad de cada parada convirtió el paseo por las calles del casco histórico en un acto de profunda devoción y recogimiento colectivo.

Tradición y cultura

El acompañamiento de la Asociación San Pedro del Castro, ataviados con indumentaria tradicional leonesa, aportó un componente histórico y cultural que reforzó la singularidad de la ceremonia. Vecinos y visitantes caminaron tras el cortejo, respetando el silencio y compartiendo la emoción de cada instante.

⏰ Hora: 22:00 h.
📍 Salida: Convento de las RR.MM. Concepcionistas
🗺️ Recorrido: Concepcionistas, Plaza de las Concepciones, Fernández Cadórniga (1ª Llaga), Don Gutierre, Zapaterías, Plaza San Martín (2ª Llaga), Juan de Arfe, Angustias, La Redención, Cuesta de las Carbajalas (3ª Llaga), Plaza del Grano, Escurial, Herreros (4ª Llaga), Plaza de las Concepciones (5ª Llaga) y regreso al convento.

Culminación emotiva

El regreso al convento marcó el momento culminante del rito. Los hermanos se acercaron a besar los pies del Cristo, rompiendo el silencio en un instante cargado de emoción y devoción. Así, la Solemne Adoración Procesional de las Llagas de Cristo volvió a convertir el Lunes Santo en León en una experiencia de belleza escénica y espiritualidad profundas.