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La Soledad recorre León arropada por cientos de hermanos en la tarde del Sábado Santo

Centenares de hermanos recorren León con solemnidad y devoción, mientras la Virgen de la Soledad concentra todas las miradas en el tramo final del Sábado Santo

La Procesión de La Soledad volvió a llenar las calles de León en la tarde del Sábado Santo. Organizada por la Real Hermandad de Jesús Divino Obrero, la comitiva partió a las 19:00 horas desde la iglesia parroquial para recorrer un itinerario que, un año más, reunió a numerosos leoneses en distintos puntos del trazado.

El cortejo avanzó con paso firme y constante, formado por centenares de hermanos con túnicas moradas, recorriendo primero el barrio de El Ejido antes de adentrarse en el centro histórico, donde la presencia del público se intensificó en enclaves como la plaza de Regla, la calle Ancha o la Plaza Mayor.

Juventud al frente de la procesión

La Santísima Cruz de la Esperanza abrió la procesión, portada por un grupo de jóvenes braceros que marcaron el ritmo desde los primeros metros. Tras ella, se sucedieron las filas de hermanos con cruces y velas, en un cortejo largo y disciplinado que acompañó a los pasos durante todo el recorrido.

El Santísimo Cristo de la Paz y Misericordia avanzó con solemnidad, dejando algunas de las imágenes más destacadas de la jornada en su paso por calles céntricas. Por su parte, el paso de San Juan Evangelista continuó el recorrido dentro de un cortejo que se mantuvo ordenado y constante hasta la parte final.

⏰ Hora: 19:00 h.
📍 Salida: Iglesia Parroquial de Jesús Divino Obrero
🗺️ Recorrido: Víctor de los Ríos, Obispo Almarcha, José María Fernández, San Pedro, Plaza Puerta Obispo, Plaza de Regla, Sierra Pambley, Ancha, Varillas, Cardiles, Platerías, Plegaria (ofrenda floral al Cristo de Fuera de la Iglesia San Martín), Plaza Mayor, Santa Cruz, Puerta Sol, Daoiz y Velarde, San Pablo, Víctor de los Ríos e Iglesia de Jesús Divino Obrero.

El protagonismo de la Virgen

El momento más esperado llegó con el paso de Las Tres Marías, encabezado por la Virgen de la Soledad. Vestida de luto, la Madre concentró todas las miradas mientras avanzaba por el casco histórico, acompañada por María Magdalena y María Salomé, ofreciendo algunas de las imágenes más intensas y emocionantes de la tarde. Su presencia convirtió el tramo final de la procesión en un auténtico homenaje a la devoción y al recogimiento de esta jornada.

Tras varias horas, la procesión regresó a la iglesia de Jesús Divino Obrero, poniendo el broche a una cita imprescindible de la Semana Santa leonesa, en la que tradición, fe y ciudad se unieron en un recorrido cargado de emoción y solemnidad.