La nueva moda de ligar por Bizum llega a León con mensajes de 50 céntimos

La aplicación de pagos instantáneos se convierte en un inesperado canal de cortejo mediante pequeños envíos de dinero acompañados de propuestas en el concepto
Bizum-pixabay
Las nuevas formas de buscar pareja siguen encontrando caminos alejados de las aplicaciones de citas convencionales. La última tendencia que empieza a llamar la atención en León utiliza una herramienta que, en principio, nada tiene que ver con las relaciones sentimentales: Bizum.

Suena una alerta en el móvil: 'Has recibido un Bizum'.

50 céntimos.

Y no es un ingreso sin más. El secreto del Bizum se esconde en el asunto:

"¿Cenamos?".

La moda que llega a León

Las nuevas formas de buscar pareja siguen encontrando caminos alejados de las aplicaciones de citas convencionales. La última tendencia que empieza a llamar la atención en León utiliza una herramienta que, en principio, nada tiene que ver con las relaciones sentimentales: Bizum.

El sistema de pagos instantáneos, integrado en las aplicaciones bancarias de numerosas entidades, permite enviar dinero utilizando únicamente el número de teléfono del destinatario. Esa característica está siendo aprovechada por algunos usuarios para intentar llamar la atención de otra persona mediante transferencias simbólicas, generalmente de entre 50 céntimos y un euro.

La clave no está tanto en el dinero enviado como en el mensaje que acompaña la operación. El apartado "concepto", concebido para indicar el motivo de una transferencia, se ha convertido en el espacio utilizado para lanzar una invitación, una indirecta o una propuesta de carácter romántico.

Una transferencia que sustituye al mensaje

La mecánica resulta sencilla. Quien pretende iniciar el contacto necesita tener registrado el número de teléfono de la otra persona y que este se encuentre asociado a Bizum. A partir de ahí puede realizar un pequeño envío y utilizar el campo de texto para introducir el mensaje.

De esta manera, una transferencia de apenas unos céntimos puede incorporar una invitación a cenar, una propuesta para quedar o cualquier otra fórmula destinada a despertar el interés del receptor.

La cantidad tiene un carácter prácticamente simbólico. El verdadero objetivo es conseguir que la otra persona reciba una notificación que, a diferencia de un mensaje convencional, aparece vinculada a una operación bancaria.

La tendencia supone una nueva vuelta de tuerca a la transformación de las relaciones personales en la era digital. Las cartas manuscritas dieron paso a los SMS, las redes sociales y las aplicaciones de citas, mientras que ahora una herramienta financiera se incorpora de forma inesperada al repertorio del cortejo.

Una práctica que también genera rechazo

El uso de Bizum como vía para intentar establecer contacto no siempre es recibido de forma positiva. La posibilidad de utilizar el teléfono como puerta de entrada a una comunicación no solicitada plantea dudas cuando el destinatario ha dejado claro previamente que no desea mantener contacto.

El problema puede aparecer especialmente cuando una persona ha bloqueado a otra en llamadas, aplicaciones de mensajería o redes sociales. En esos casos, recurrir a un servicio de pagos para volver a hacer llegar un mensaje puede percibirse como una forma de insistencia o acoso.

Por eso, la nueva modalidad de cortejo introduce una cuestión que va más allá de la originalidad de la fórmula: el hecho de disponer del número de teléfono de alguien y poder enviarle un Bizum no implica necesariamente que exista consentimiento para utilizar esa vía con fines personales.

Una nueva vuelta al "ligoteo" digital

El fenómeno se suma a la sucesión de métodos poco convencionales que han surgido en los últimos años para intentar encontrar pareja. Las aplicaciones basadas en el "match", las redes sociales o incluso determinadas iniciativas virales han ampliado las posibilidades de conocer a otras personas.

Bizum introduce un elemento diferente al convertir una operación económica en un mensaje personal. La transferencia mínima funciona como reclamo y el texto incluido en el "concepto" concentra la intención real del contacto.

La fórmula también refleja hasta qué punto las herramientas digitales pueden adquirir usos alejados de aquellos para los que fueron diseñadas. Creado en 2016, Bizum nació como un sistema para realizar pagos y transferencias inmediatas entre usuarios, pero algunos han encontrado en sus funciones una vía alternativa para comunicarse.

León se incorpora a una tendencia que cambia las reglas

La llegada de esta moda a León añade una nueva variante a las formas de relacionarse de los jóvenes y de quienes buscan pareja mediante herramientas digitales. Ya no es imprescindible recurrir a una aplicación diseñada específicamente para ligar: en determinados casos, basta con disponer de un número de teléfono y convertir el concepto de un Bizum en una pequeña declaración de intenciones.

Eso sí, entre una ocurrencia romántica y una comunicación no deseada existe una frontera marcada por la voluntad de quien recibe el mensaje. La creatividad del método no elimina las reglas básicas del consentimiento y el respeto a la privacidad.

Así, el tradicional "¿quieres salir conmigo?" encuentra ahora un formato inesperado: una transferencia de 50 céntimos, un euro y unas pocas palabras en la pantalla del teléfono.