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365 leoneses | Rubén Cabezas, sanitario

"Ver a niños que han estado bajo tu cuidado crecer sanos es la mejor sensación del mundo"

El enfermero leonés, ha logrado mezclar su pasión por el trabajo sanitario con su afición por la fotografía para capturar imágenes de premio
El enfermero leonés Rubén Cabezas.
El enfermero leonés Rubén Cabezas.

Rubén es una rara avis en el mundo de la sanidad. Orgulloso leonés "criado en el barrio de La Sal", desde pequeño tuvo inclinación por el trabajo con bata para "ayudar a los demás" y así acabó mudándose a Ponferrada para comenzar los estudios de Enfermería. Curso en la capital berciana el primer año y regresó a la capital para titularse. Fue en plena carrera, cuando en una de las asignaturas le pidieron realizar un "trabajo audiovisual", cuando Rubén cogió una cámara por primera vez. Desde entonces mantiene un idilio con la fotografía que le ha llevado a ganar concursos nacionales retratando el interior del mundo sanitario.

La trayectoria laboral de Rubén dentro del ámbito de la salud está fuertemente marcada por su paso por la UCI de Neonatal del Hospital de León. Allí pasó ocho años de su vida antes de comenzar hace escasas fechas un nuevo rumbo como sindicalista. Y fue allí donde sacó la imagen que tituló 'La calma' con la que se alzó con el segundo premio del certamen FotoEnfermería 2024-2025, en la categoría de Instagram. Se trata de mayor concurso de fotografía enfermera del España. "Tenía la cámara cogiendo polvo y un día vi la convocatoria del concurso y me llamó la atención precisamente porque podía combinar dos de mis pasiones, mi trabajo en el Hospital y la fotografía", recuerda.

La fotografía 'La calma' de Rubén Cabezas, segundo premio de categoría Instagram.
La fotografía 'La calma' de Rubén Cabezas, segundo premio de categoría Instagram en FotoEnfermería 2024-2025.

La UCI pediátrica

Rubén reconoce que en su entonces día a día en la UCI pediátrica "no hay mucho que fotografiar" porque casi todo son situaciones límite o desagradables en las que, además, se ven envueltos menores. "Le di muchas vueltas a cómo podía hacer alguna fotografía que fuera no solo bonita sino que también reflejara el alma de nuestro trabajo", cuenta. Así fue como aprovechó ese poco habitual momento de calma de una familia con su recién nacido para tomar su imagen. Eso sí, Rubén pasó casi más tiempo "pidiendo todos los permisos" a los padres y al Hospital para poder dar visibilidad a la instantánea.

Tras el anuncio del fallo del jurado, hubo un momento de tensión. "Al día siguiente del premio, me desperté con un mensaje de los organizadores del evento diciendo que había una persona que reclamaba que el bebé era su hijo y que no había autorizado la foto. Y era falso. En todo momento había tenido contacto con la familia y, de hecho, me habían ayudado y animado a participar en el concurso. Me agrió el día". Sin embargo, todo cambió en poco tiempo. De entrada, porque tras las explicaciones el jurado siguió adelante con el premio; y segundo, porque las publicaciones que daban cuenta del posible error "comenzaron a llenarse de mensajes de padres y madres a los que había atendido en algún momento de mi carrera y eran mensajes preciosos". "Se me cayeron las lágrimas", recuerda ahora Rubén consciente de que ese inesperado reconocimiento popular "es de lo mejor que tiene" su trabajo. "Cuando lo padres están agradecidos por cómo has cuidado de sus hijos, o cuando vas por la calle y ves a los niños que han estado bajo tu cuidado que han crecido y están bien, "es la mejor sensación del mundo".  

Fotografía urbana

Rubén, aficionado también al patinaje hasta que un accidente le obligó a sacarte las ruedas, no se considera un profesional de la fotografía ni aspira a serlo. Pero atesora ese inquietud que ya le ha llevado a ser requerido para sacar las fotos familiares o de amigos. "Cuando empezamos a grabar los trabajos de la carrera, recuerdo uno específico sobre las fases del duelo, yo no tenía ni idea de cómo hacerlo, así que comencé a buscar en internet cursillos y tutoriales. Acabé encargándome de los guiones y de la parte técnica. Y me gustó mucho y era muy divertido", reconoce. Tanto que incluso llevó a probar suerte con un canal de Youtube "que solo me duró unos meses".

De ahí ya dio el saltó a la imagen estática. "Me compré una réflex básica y también me puse por mi cuenta a aprender. Salía por la ciudad a dar vueltas y a sacar fotografías a mi bola. Era mucho de tipo urbano y paisajes, luego también empecé a hacer algunos retratos", explica. Con el paso del tiempo y sus nuevas responsabilidades sindicales, el enfermero leonés afirma que ha abandonado "un poco" su afición por la fotografía. "Estoy en plena llegada a esta nueva faceta, aprendiendo mucho y cargado de reuniones, casi descubriendo lo que hay detrás de un sindicato, pero muy contento de poner mi granito de arena para ayudar a "reivindicar derechos como trabajadores y ayudar a muchos compañeros en procesos con la administración".

Viajar solo

Un giro laboral que espera que le deje tiempo para poder seguir viajando, siempre con su cámara al hombro, dado que salir de su "zona de confort" y conocer otros lugares y culturas se ha convertido en una de sus nuevas pasiones. "Siempre me dio miedo viajar solo, hasta que un día me fui solo por Europa", asegura Rubén, que reconoce que aquello fue "muy buena experiencia". "Animo a todo el mundo a que hagan un viaje solos. Te conoces mucho más profundamente a ti mismo y aprendes a resolver lo que surje por ti mismo".