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Una beca Ralbar de la ULE permite recuperar leyendas, historia y patrimonio de Otero de Curueño

El proyecto de Noelia Herreras Gutiérrez permite conectar a distintas generaciones a través de la investigación histórica, la mitología local y la celebración de tradicionales filandones
Una beca Ralbar de la ULE permite recuperar leyendas e historia de Otero de Curueño.

La estudiante del Grado en Historia del Arte de la Universidad de León, Noelia Herreras Gutiérrez, desarrolló durante el verano en su localidad natal el proyecto ‘Otero de Curueño: Patrimonio y Memoria’, desarrollado gracias a las becas Ralbar, impulsadas por la institución académica y la Fundación Banco Sabadell, con el objetivo de preservar el legado cultural e histórico del municipio.

Unión de generaciones

El propósito principal del proyecto era preservar la historia y la memoria de la localidad, uniendo a distintas generaciones en un mismo espacio, lo que, según afirmó la estudiante, supuso “el mayor reto”. No obstante, “a pesar de tratarse de un núcleo de población tan pequeño, la respuesta de los vecinos fue inmejorable y fundamental para sacar adelante el proyecto”.

El núcleo de la propuesta estival se centró en investigar diversas etapas históricas para devolver a Otero de Curueño su rico legado. Entre las actividades realizadas, destacó el rescate de la mitología y las leyendas de la comarca, la organización de tardes dedicadas a los juegos tradicionales y, muy especialmente, la recuperación de la tradición de los filandones, escuchando activamente los relatos de las personas mayores.

Taller de heráldica

Asimismo, se llevó a cabo un taller de heráldica en el que los más pequeños dibujaron su escudo, mientras que a los mayores se les enseñó a interpretar los que existen en el pueblo, así como una jornada dedicada a la tradición y significado de la figura del ‘concejo’ y de las ‘Juntas Vecinales’. También tuvo lugar una visita guiada a la ermita del pueblo y la actividad ‘A jugar como antes’, en la que los adultos explicaron a los niños cómo eran los juegos en su infancia.

“El programa Ralbar nos permite a los jóvenes regresar a nuestras raíces, nos da la oportunidad de devolver a nuestra tierra todo lo que nos ha aportado y demuestra que el medio rural sigue muy vivo y merece ser protegido”, afirmó Noelia Herreras, satisfecha por haber marcado un camino “muy claro” para el futuro cultural de la zona.

Por este motivo, quiso mostrar su gratitud hacia la ULE y la Fundación Banco Sabadell por su apuesta decidida por los pueblos leoneses, así como al alcalde pedáneo de Otero de Curueño, José Luis Álvarez-Acevedo, y a todos los vecinos de Otero de Curueño “por abrir las puertas de sus casas, compartir sus recuerdos y volcarse con ilusión en cada propuesta”.

Programa Ralbar

El Programa Ralbar facilita que los estudiantes de la ULE realicen prácticas extracurriculares durante los meses de verano en áreas rurales de la provincia. El objetivo central es la ejecución de proyectos de dinamización territorial que activen estos entornos a nivel social, económico o cultural, siempre en alianza estrecha con el tejido institucional y empresarial local.

Desde su nacimiento en el año 2021, Ralbar acumula ya 74 experiencias de aprendizaje transformadoras en la provincia. Para este verano, el programa recibió un total de 21 solicitudes, de las finalmente se seleccionaron 13 proyectos becados para su desarrollo directo en el territorio.