El eco de la historia colectiva de San Román de la Vega

Una estudiante de la ULE pone en valor los recuerdos cotidianos del pueblo a través de encuentros comunitarios, un cuadernillo de memoria y un corto-documental gracias a una beca Rabal

Leyre Alonso Cotarelo, estudiante del Grado de Educación Social de la Universidad de León (ULE), ha dedicado este verano a desarrollar su proyecto titulado ‘Eco del Pueblo: Memoria, cultura y participación en San Román de la Vega’. Esta iniciativa, impulsada gracias a una de las becas Ralbar de la institución académica y la Fundación Banco Sabadell, ha hecho posible rescatar y proteger el patrimonio inmaterial y los recuerdos de la vida cotidiana de la localidad.

“Este mes de trabajo ha sido mucho más enriquecedor de lo que esperaba”, explica la joven investigadora. “Los filandones se convirtieron en espacios de encuentro y conversación donde una historia llevaba a otra y donde los propios vecinos iban construyendo colectivamente el relato de su pueblo. Llegué a San Román para recoger recuerdos y terminé comprendiendo que lo que realmente estaba recogiendo era una parte de la identidad de todo un pueblo”.

Espacios de encuentro

El objetivo principal de la propuesta era recuperar la memoria oral de San Román de la Vega, recopilando historias, fotografías, vivencias y experiencias para reconstruir cómo era la vida hace varias décadas. Todo este esfuerzo colectivo ha quedado materializado en dos productos clave para el futuro del municipio: un cuadernillo de memoria y un corto-documental, diseñados para conservar y transmitir este legado a las generaciones más jóvenes.

La estudiante de la ULE destaca el enorme aprendizaje personal y profesional que ha supuesto esta intervención. “He podido poner en práctica conocimientos de Educación Social, pero sobre todo he aprendido a escuchar y a comprender que la participación comunitaria consiste en generar espacios en los que las personas sientan que su voz tiene valor”, señala Leyre Alonso, que destaca la satisfacción de ver cómo recuerdos considerados ‘insignificantes’ por sus protagonistas pasaban a ser una parte fundamental de la historia local.

Iniciativas como las becas Ralbar son, a su juicio, herramientas magníficas para acercar la universidad al medio rural y demostrar el impacto de la intervención social. Como propuesta de mejora para el futuro, la becaria apunta que "sería interesante contemplar un periodo de desarrollo algo más amplio o mayor continuidad para los proyectos comunitarios, ya que generar confianza y participación en un territorio requiere tiempo".

La Asociación cultural Patrono San Román

En el capítulo de agradecimientos, Leyre Alonso desea dar las gracias a la Universidad de León, a la Fundación Banco Sabadell y al programa Ralbar por financiar esta oportunidad. Asimismo, agradece a su tutor, Alfredo, “por acompañarme durante todo el proceso y por aguantar mis dudas, mis cambios de idea y todas las idas y venidas”.

También hace extensivo el reconocimiento a todos los habitantes de San Román de la Vega y a su ‘Asociación Cultural Patrono San Román’ por volcarse con los encuentros y prestar sus fotografías.

Por último, dedica un agradecimiento muy especial a su entorno más íntimo: a sus abuelitos, ‘Dora y Crescencio’, “porque las historias que me contaban de pequeña despertaron mi interés por conservar estas memorias”, así como a su tío Crescencio, a su padre y a Claudia por su constante apoyo logístico y emocional durante todo el proceso.