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Nombrar a la estación de autobuses...

...'Reina doña Urraca I de León' fue un error

El pasado diciembre se cumplieron dos años de la reinauguración de la estación de autobuses en la ciudad de León, dando fin a unas obras tan necesarias como polémicas. Lejos de ahondar en cuestiones técnicas y presupuestarias que ya han sido criticadas en numerosas ocasiones, me gustaría destacar un detalle que parece haberse pasado por alto; el nombre de la estación.

Personalmente nunca me gustó la estrategia de poner nombre propio a las estaciones de tren y autobús, sobre todo en ciudades donde el simple hecho de carecer de más de una convierte esta acción en algo innecesario para identificarlas. Pero ya puestos a hacerlo, que al menos tengan un significado coherente y reivindiquen figuras que hasta ahora han pasado casi desapercibidas.

León vio nacer a dos pioneras del automóvil hace algo más de cien años. La primera fue Catalina García, natural de Puebla de Lillo...

En el caso leonés, la Junta decidió bautizar a la estación de autobuses con el nombre de la que fuera primera reina de pleno derecho de toda Europa, Urraca I de León. Este nombramiento fue alabado por parte de la ciudadanía leonesa y el leonesismo clásico, que siempre han reivindicado la figura de la reina. ¿Pero era el más apropiado? En absoluto.

León vio nacer a dos pioneras del automóvil hace algo más de cien años. La primera fue Catalina García, natural de Puebla de Lillo, que no solo se convirtió en la primera mujer española en obtener el carnet de conducir en 1925, también fue la primera conductora de autobús de todo el país.

Obtuvo la concesión de la línea Cofiñal-Boñar (pueblo que me vio nacer) que operó durante varias décadas. La segunda, claro está, es Piedad Álvarez, la “Peñina”, que en 1932 se convirtió en la primera mujer taxista del país. Ejerció su profesión durante cuatro décadas en la capital leonesa, convirtiéndose en todo un referente en el sector.

Pero por alguna razón nos empeñamos en seguir ensalzando casi en exclusiva figuras relacionadas con la monarquía feudal y la iglesia católica, dejando en un segundo plano a personas como Catalina o Piedad...

¿Por qué la estación de autobuses de León no lleva el nombre de ninguna de estas dos mujeres? Estoy seguro de que no soy el único que se ha hecho esta pregunta durante todo este tiempo. La historia de León cuenta con numerosas mujeres relevantes en diferentes campos, en este caso el del motor.

Pero por alguna razón nos empeñamos en seguir ensalzando casi en exclusiva figuras relacionadas con la monarquía feudal y la iglesia católica, dejando en un segundo plano a personas como Catalina o Piedad, que bien merecen el mismo reconocimiento. Nuestra tierra tiene nombre de mujer, pues son muchas las leonesas ilustres que destacaron en el mundo de la ciencia, la tecnología, la literatura, la enseñanza, las artes o el campo. Démosles el espacio que merecen.