El tiempo

El fin del capitalismo

Las redes sociales, tan nombradas estos días por la medida del gobierno de limitar su acceso a menores, propiedad de los señores feudales de nuestro tiempo, esos magnates de la nube de dudoso nivel moral pero gran poder, han logrado acabar con la limitada soberanía individual que el capitalismo nos otorgaba. Señores autodenominados liberales han conseguido aniquilar la personificación del individuo liberal. A día de hoy, en nuestra sociedad, ha desaparecido el derecho a tener algo de tiempo cada día donde uno no esté en venta. Este tecnofeudalismo, que Varoufakis explica tan bien en su libro, ha venido para suceder al capitalismo, así que a lo mejor sí que hemos asistido, o asistiremos, al final de este. No sé, aunque ganas no me faltan, si contemplaremos el fin del mundo, del que ya se habló en la anterior publicación. Lo que sí se aprecia complicado es, a corto plazo, estar presentes en el final de esta extravagante autonomía. Poner de acuerdo a todo nuestro variado territorio y que partidos y asociaciones con distintos valores vayan de la mano en la búsqueda de tan noble causa se antoja complicado a día de hoy.