Escala
Otro día y otra hoja en blanco. Decir lo de hoja es mucho, porque es una pantalla de Word con la maldita barra intermitente, esperando que las meninges funcionen y salga algo que a ustedes les sea de provecho. Malos tiempos son para la lírica, como se ha visto en Collado Villalba donde una concejala, con ínfulas y “gorra de plato” mal digerida, ha decidido censurar y suspender una función teatral, ya iniciada, por una teórica falta de respeto en su contenido. La obra “Ser mujer”, representada por la compañía “Xana Teatre”, se deslizaba por una vertiente satírica que la Concejala de Familia, Servicios Sociales y Mujer ni vio venir, ni se esperaba, pero que le resultó intolerable. La edil del PP, arrepentida, ha tenido la decencia de dimitir, compungida y contrita por semejante pasada de frenada. Otras veces la cosa no va por estos derroteros y van y, sin más, te precintan. O te encarcelan.
Eso no hace falta que se lo expliquen al rapero Pablo Hasél, que lleva cinco años en prisión, y para durar. No voy a blanquear al personaje, que no hacía otra cosa en sus letras que enaltecer el terrorismo de ETA y los Grapo, deseándole muy mala muerte a personas y personajes de los que no era muy partidario: El Rey, Jiménez Losantos, Patxi López… delito de odio flagrante y sentencia justa hasta para Amnistía Internacional. Otra cosa es el agravio comparativo con situaciones que vemos a diario, de semejante proporción o mayor, que ya estamos en el acoso físico, y parece que poco se hace. Aquí queda muy clara una cuestión de asimetría, de quién es el agraviado y, sobre todo, de qué intereses están detrás de los que agravian. Y me marco ahora un cobarde “fundido a negro”, porque en realidad quería hablarles hoy de proporción, lo que ha sido al caso, y de escala. Lo del pez grande comiéndose al chico no es de hoy, precisamente.
Lo primero ha sido el estacazo a los costes energéticos, pero ya les anuncio, por si no se habían hecho a la idea, que seguirán importantes subidas en los precios de artículos de primera necesidad, sujetos como están al tráfico internacional de fertilizantes, por ejemplo
Estos días estarán sufriendo ustedes, aparte la natural zozobra por la tragedia humana de la guerra, las consecuencias de este conflicto bélico, artificiosamente justificado por muchos, principalmente en el plano económico. Lo primero ha sido el estacazo a los costes energéticos, pero ya les anuncio, por si no se habían hecho a la idea, que seguirán importantes subidas en los precios de artículos de primera necesidad, sujetos como están al tráfico internacional de fertilizantes, por ejemplo. Y harta suerte si los tenemos a nuestra disposición, porque lo que algunas fuentes apuntan ya es una carestía creciente en función de los descensos de producción. Y a este respecto, y voy a hacer un planteamiento muy general, urge una política estratégica de autosuficiencia, pero no solo a escala nacional, sino hasta local. No me cabe a mí hacer desglose particular de cómo obtener los recursos energéticos suficientes, ni la producción agrícola proporcional. Para cumplida pormenorización les invito a visitar las columnas de mi amigo, y a mucha honra, Jesús María Veci en este Heraldo de León nuestro.
Sí me voy a meter un poco en el jardín de la gobernanza, que actualmente la tenemos completamente privatizada y en manos de intereses que no alcanzamos a comprender, de puro ajenos. Y empiezo por el orden mundial, ahora que ya definitivamente se nos ha hecho añicos el jarrón. Pueden ustedes hacer el chiste y pensar que el próximo va a ser chino, pero no esperen fina porcelana, que el gigante asiático, el día que empiece a moverse, nos va a peinar a raya. Que pensaba uno en estar calvo y entre malvas cuando cambiase la torna, pero esto va a toda pastilla.
Orden mundial, decía. En el Partido Republicano de EEUU ya se están alzando voces sobre qué es lo que el país le debe a Israel, al sionismo, para que anualmente haya desembolsado casi 30.000 millones de dólares de media para la adquisición de armamento por parte de los hebreos. Hasta el analista más tosco se da cuenta de que Netanyahu ha estado extorsionando a Estados Unidos, más allá de Trump. Pero lo que de verdad marca ahora la diferencia es que Epstein era un agente del Mossad y que los papeles que guardaba son de todo menos higiénicos. Pues fíjense hasta qué punto hoy sigue muriendo gente porque a un tipo, siempre sospechoso, le gustaba ir de fiesta con fines absolutamente repugnantes. Cuando este año acabemos repostando a dos euros el litro, acuérdense de Trump.
En el Partido Republicano de EEUU ya se están alzando voces sobre qué es lo que el país le debe a Israel, al sionismo, para que anualmente haya desembolsado casi 30.000 millones de dólares de media para la adquisición de armamento por parte de los hebreos
Si descendemos al orden continental, Europa y la UE, el carajal se vuelve más complicado porque las políticas energéticas ahí son totalmente cortoplacistas y nos hacen depender de los vientos rusos y africanos. La apuesta renovable ha sido ambiciosa pero fallida por irrealizable y así nos luce el pelo. Con una Alemania vacilante y en recesión, por más que digan, y una comisión europea encabezada por delegados del trumpismo, poderes fácticos. No es que en Europa tengamos solamente privatizada la política en forma de lobbies en Bruselas, es que se la tenemos alquilada a Estados Unidos. Más nos vale poner el continente en traspaso, a ver quién lo quiere.
De España me da algo de lástima hablar, que no lo estamos haciendo tan mal, pero aquí el poder se ha empeñado en castigar a un Pedro Sánchez que se ha saltado bastantes líneas rojas y no le ha bailado el agua, o pocas veces. Lo del salario mínimo interprofesional no se lo perdonan, a pesar de que las ganancias del IBEX35 están absolutamente desorbitadas. El caso es que, a cuenta de Trump, ahora bajará la Bolsa, y los de siempre están queriendo aupar a las moquetas a los que justifican la guerra en Irán. Se ve una gran coherencia cuando se apela a las tripas y al rencor. Y que conste que Sánchez no me está pareciendo ni medio bien como Presidente, que gobierna como un neoliberal prácticamente, ni como Secretario General, que ha dejado al PSOE como unos zorros. Bien es verdad que con la derecha de Junts se gobierna en lo social muy malamente, tanto supremacismo de gran tenedor inmobiliario.
A raíz de la concentración del día 1 de marzo en Botines por la defensa del territorio y por conseguir que la provincia de León deje de ser expoliada, he tenido que escuchar, paciente, bastantes “chorradas”
Y si de España me daba lástima hablar, de la “descomunidad” de Castilla y León, lo que más nos afecta en lo doméstico al fin, qué les voy a decir. Siendo nuestra provincia, con Zamora y Salamanca, territorio de sacrificio, queda claro que nos tenemos que hacer valer e intentar, al menos, gobernarnos por nosotros mismos. Pero lo primero será tener un plan.
A raíz de la concentración del día 1 de marzo en Botines por la defensa del territorio y por conseguir que la provincia de León deje de ser expoliada, he tenido que escuchar, paciente, bastantes “chorradas”. La más recurrente es que esas plataformas y asociaciones pretenden ponernos a todos “a cuidar cabras”. Ojalá fuera posible. Los que así hablan a lo mejor prefieren el esquema que nos tiene reservado Elon Musk o Jeff Bezos, o el hijo que acabarán teniendo en común, consistente en estibarnos en un nicho a chupar de un tubo mientras descansamos y luego tenernos a todos montados en un patinete repartiendo cosas que nos gastan alma y dineros y que vendrán primorosamente envueltas en trozos de piel humana. ¿Que exagero? No estoy tan seguro lamentablemente. Los que nos ven a todos como pastores les advierto que sí.
Les remito a las entrevistas que el mencionado Jesús María Veci realizó a Antonio Turiel, una auténtica autoridad en asuntos energéticos, en este medio, donde se explica negro sobre blanco el, para algunos de nosotros más que evidente, final del actual paradigma energético, y de cómo el futuro posible se abre a través de la autogestión de recursos en corto. Las interdependencias globales en un mundo con escasez de fuentes energéticas son un lujo inasequible. La vuelta a esquemas de explotación ganadera extensiva y agricultura independiente de los fertilizantes derivados del petróleo, más una industria extractiva respetuosa y realmente renovable, son los pasos ineludibles. Y todo eso, sin la renuncia a la tecnología en escala humana, que haga los trabajos más llevaderos y rentables.
En León tenemos históricamente la herramienta política fundamental para materializar este proyecto, no otra que los concejos y nuestra tradición de democracia directa. Pero la lucha no es por la política y la representación popular. El primer escalón es la conquista de nuestro propio territorio y su gobernanza. Es el primer paso para un cambio de orden mundial. Nada cambiará a nivel global si no hacemos cambiar cada uno lo inmediato, lo próximo ¿Qué exagero? Prueben. Es cuestión de escala.